Teca Sàbat alerta de los típicos errores en la organización de comidas para muchos invitados

El prestigioso catering catalán comparte algunos consejos para optimizar la organización de eventos gastronómicos

El prestigioso catering catalán comparte algunos consejos para optimizar la organización de eventos gastronómicos


A partir del mes de mayo hay una avalancha de comuniones, bautizos y bodas familiares que llenan los fines de semana de mesas largas, abrazos y muchos nervios organizativos. Quien ha vivido de cerca la planificación de una de estas celebraciones sabe que una de las partes más difíciles es conseguir que la gastronomía esté a la altura del momento. Y, a pesar de todo, la comida suele ser la partida del presupuesto que se recorta primero. En los cincuenta años que lleva Teca Sàbat acompañando a familias en sus días especiales, ha visto repetirse los mismos errores una y otra vez. 

Dedicar el presupuesto más pequeño a la gastronomía
Este es, sin duda, el error más común y el que genera más arrepentimiento a posteriori. Las familias invierten miles de euros en hinchables, photocalls, coches de lujo, globos de helio y mesas de chuches, mientras que el menú queda reducido a la mínima expresión para ajustar cuentas. El resultado es una celebración visualmente impactante pero gastronómicamente decepcionante.

La gastronomía es el pilar central de cualquier celebración, sea íntima o multitudinaria. Los invitados quizás no recordarán la temática de los globos pasados unos años, pero sí si comieron bien o mal. Una buena regla de partida es destinar al menos el 40-50 % del presupuesto total a la parte gastronómica, incluyendo el servicio de catering, las bebidas y los postres. Cuando se trabaja con un profesional experimentado, este porcentaje se puede optimizar mucho: menús bien planificados, producto de temporada y elaboración propia permiten elevar la calidad sin disparar el coste por comensal. El servicio de catering de Teca Sàbat se adapta a cada tipo de acto y presupuesto, precisamente para evitar que la gastronomía sea siempre la primera víctima de los recortes.

Calcular mal las cantidades
El error de cantidad puede producirse en dos sentidos opuestos, y ambos son problemáticos. Quedarse corto es, obviamente, una situación incómoda: invitados que no tienen suficiente, anfitriones que pasan vergüenza y un final de fiesta que deja mala sensación. Pero pasarse tampoco es la opción ideal: se malgastan recursos económicos y alimentarios que podrían haberse invertido en una mejor calidad de producto.

El cálculo correcto depende de muchas variables: la hora del día, la duración de la celebración, la edad de los comensales, si hay aperitivo previo, si el formato es bufé o servicio en mesa, e incluso la época del año. Un profesional del catering conoce bien estas proporciones y ayuda a ajustar las cantidades con precisión, tanto si se trata de veinte personas en una cena familiar como si de doscientas en una boda.

Contratar demasiado tarde y sin margen de planificación
Mayo es el mes de las comuniones, y todas caen en los mismos fines de semana. Pero el problema del calendario no es exclusivo de la primavera: las bodas de verano, las cenas de Navidad de empresa o las celebraciones de San Juan se concentran igualmente y agotan la disponibilidad de los buenos profesionales mucho antes de lo que se espera. Quien espera a cerrar el servicio de catering a cuatro semanas vista suele encontrarse con que las opciones de calidad ya no están disponibles. La planificación de una comida importante debería comenzar como mínimo tres o cuatro meses antes, especialmente en temporada alta.

El margen de tiempo no es una cuestión de burocracia: es lo que permite hacer catas, ajustar el menú, confirmar espacios, prever necesidades de mobiliario y cubertería, y dejar margen para cambios de última hora en la lista de invitados. Cuando se contrata tarde, todo el proceso se comprime y es ahí donde aparecen los imprevistos, las prisas y las decisiones equivocadas.

No pensar en los niños y en las personas mayores por separado
Una comunión o una boda familiar suele reunir cuatro generaciones en la misma mesa, y cada generación tiene necesidades muy diferentes. Un menú pensado exclusivamente para adultos deja a los niños sin opciones que les gusten, y un menú pensado para los niños aburre o no se adapta a los adultos mayores. El error es tratar a toda la mesa como si fuera homogénea.

Cuando se planifica bien, no hace falta hacer dos comidas distintas: basta con una propuesta variada y pensada con criterio. En las celebraciones que organiza Teca Sàbat —tanto caterings para particulares como para colectivos de empresa— la personalización por grupos de edad es siempre parte de la propuesta, no un añadido opcional.

Apostar por platos que no aguantan el transporte ni la espera
La clave es elegir elaboraciones que se comporten bien en las condiciones reales de servicio
, no solo en las fotografías del catálogo.

Aquí es donde la experiencia marca la diferencia. En Teca Sàbat trabajan siempre con cocina de elaboración propia y producto fresco, pero tienen muy claro qué platos funcionan en formato catering y cuáles no. Un buen menú para cualquier celebración debe ser sabroso, presentable y resistente: tres atributos que no siempre van juntos y que hay que saber combinar con criterio profesional.

Confiar en la improvisación el día de la fiesta
La realidad es que la improvisación en una mesa grande es la principal fuente de caos: platos que salen a distinta temperatura, invitados que esperan mientras unos pocos ya han terminado, bebidas que se quedan sin hielo, o mesas mal calculadas que no encajan en el espacio.

La solución no es necesariamente contratar el servicio más caro del mercado. Es trabajar con profesionales que tengan un plan claro, que hayan visitado el espacio, que tengan el menú cerrado con antelación y que el día de la celebración aparezcan con todo a punto. El objetivo final es sencillo: que quien organiza la fiesta pueda disfrutarla tanto como sus invitados, sin tener que estar pendiente de nada. Eso es, al fin y al cabo, lo que hace un buen catering.

Quienes este año tengan una comunión, un bautizo, una boda o cualquier otra celebración en el calendario y quieran evitar todos estos errores, pueden ponerse en contacto con Teca Sàbat. Llevan más de cincuenta años ayudando a familias de Sant Cugat del Vallès y alrededores a celebrar sus momentos especiales con la mesa bien puesta.