Desde filtrar currículums, identificación de competencias hasta recomendar qué candidatos pasan a la siguiente fase: la inteligencia artificial está transformando la forma de contratar talento y ya forma parte de muchos procesos de selección, pero ahora deberá hacerlo bajo nuevas reglas. La entrada en vigor del Reglamento de Inteligencia Artificial de la Unión Europea (AI Act) el próximo 2 de agosto supone un cambio de paradigma en el uso de la inteligencia artificial aplicada a los procesos de selección de personal.
Según Hays, líder global en selección y soluciones de recursos humanos, la regulación representa un paso decisivo hacia una adopción más responsable de la inteligencia artificial en el ámbito de los Recursos Humanos. Y es que la normativa europea clasifica como de alto riesgo los sistemas de IA utilizados para evaluar, clasificar o tomar decisiones que puedan influir en la contratación de candidatos, estableciendo nuevas obligaciones para garantizar procesos más transparentes, seguros y equitativos.
Aunque estas herramientas continuarán aportando eficiencia en tareas como el filtrado de candidaturas o el análisis de grandes volúmenes de información, la normativa deja claro que las decisiones relevantes deberán contar siempre con supervisión humana.
"La principal aportación del AI Act es que establece un marco común para garantizar que la inteligencia artificial se utilice de forma responsable, especialmente en ámbitos tan sensibles como la selección de personal. La tecnología puede aportar objetividad y eficiencia, pero nunca debe sustituir el criterio profesional. La evaluación final de una candidatura debe seguir incorporando juicio humano, contexto y capacidad de interpretación", afirma Silvia Piqueras, directora de Perm Recruitment de Hays España.
La regulación incorpora requisitos específicos para los sistemas considerados de gran sensibilidad, entre ellos la gestión y evaluación continua de riesgos, el uso de datos de calidad, la documentación técnica, la trazabilidad de los sistemas y mecanismos para detectar y minimizar posibles sesgos durante todo el proceso de toma de decisiones.
Más derechos y transparencia para los candidatos
La regulación también refuerza la posición de los profesionales que participan en procesos de selección, al exigir que las organizaciones garanticen que los candidatos sean informados sobre el uso de sistemas de inteligencia artificial durante dichos procedimientos de contratación. Además, los candidatos tendrán derecho a conocer cuál es su papel dentro del proceso y qué mecanismos de supervisión existen para evitar decisiones exclusivamente automatizadas.
Este nuevo marco busca reducir el riesgo de discriminación algorítmica y reforzar principios como la igualdad de oportunidades, la transparencia y la justificación de las decisiones, aumentando la confianza en el proceso tanto de candidatos como de empresas.
Un cambio que afecta a empresas de todos los tamaños
El reglamento no distingue entre grandes organizaciones y pymes. Cualquier empresa que utilice herramientas de inteligencia artificial para apoyar decisiones relacionadas con la contratación deberá asegurarse de que cumplen los requisitos establecidos por la normativa.
"El reto puede ser mayor para aquellas organizaciones con menos recursos, pero también representa una oportunidad para revisar sus procesos de selección y trabajar con proveedores tecnológicos que incorporen el cumplimiento normativo desde el diseño de sus soluciones. La confianza en la IA dependerá tanto de la regulación como de la forma en que las empresas la implementen",señala Piqueras.
Desde Hays consideran que este nuevo marco no supondrá un freno a la innovación, sino un impulso hacia una utilización más sostenible de la tecnología. "La inteligencia artificial seguirá siendo una gran aliada para automatizar tareas administrativas, gestionar grandes volúmenes de candidaturas o identificar competencias. El reto consistirá en integrarla de forma equilibrada, aprovechando su eficiencia tecnológica sin perder el valor del criterio humano", explica Piqueras.
¿Qué implica para los departamentos de Recursos Humanos?
Para los departamentos de Recursos Humanos, la nueva normativa implicará una mayor profesionalización de la gobernanza de la inteligencia artificial. Será necesario documentar el funcionamiento de estas herramientas, revisar periódicamente sus resultados y garantizar que existe supervisión humana en todas las decisiones relevantes.
Desde Hays recomiendan a las organizaciones anticiparse a la aplicación de la normativa revisando las herramientas de IA que utilizan actualmente, evaluando su nivel de cumplimiento e invirtiendo en formación para sus equipos. Según la Guía del Mercado Laboral 2026 de Hays, aunque el 90% de los profesionales está dispuesto a formarse en inteligencia artificial, únicamente el 27% afirma haber recibido formación específica por parte de su empresa, una brecha que será necesario reducir para garantizar un uso responsable de esta tecnología.
"Nos encontramos ante una oportunidad para construir procesos de selección más transparentes, fiables y seguros. La regulación exige un esfuerzo inicial de adaptación, pero contribuirá a reforzar la confianza en la tecnología y en las decisiones de contratación. Aquellas organizaciones que se anticipen e integren estas buenas prácticas estarán mejor preparadas para atraer talento en un mercado cada vez más digital", concluye Piqueras.