España sigue formando profesionales cualificados, pero cada vez más acaban desarrollando su carrera fuera del país, especialmente en Europa. Por primera vez se superan los 3,2 millones de ciudadanos residiendo en el extranjero, con un crecimiento del 5,1% solo en 2025*. De ellos, el 64% está en edad de trabajar, lo que confirma que la emigración española es, en la práctica, emigración laboral puede ir en búsqueda de mejores oportunidades, estabilidad y desarrollo profesional.
Es en este escenario donde el Informe sobre el talento español en Europa de Spotahome, que analiza más de 1.000 desplazamientos profesionales de españoles en 55 ciudades de 15 países europeos durante 2025 y 2026, ofrece una radiografía inédita: a dónde van, cuánto pagan, qué perfil tienen y, sobre todo, si el salto merece la pena.
“El profesional español que se muda por Europa tiene una edad media de 30 años, paga unos 890€ mensuales de alquiler y permanece alrededor de 109 días en el alojamiento. En muchos casos son estancias temporales y en otras se trata de una primera residencia hasta asentarse a largo plazo”, según revela Emilia Renedo, Brand manager de Spotahome. Casi la mitad, el 49%, empieza en habitación compartida, una señal de que la economía sigue pesando incluso entre perfiles cualificados. El 58% tiene entre 25 y 34 años. Es la generación que más se mueve, y los datos muestran por qué.
España exporta talento joven y cualificado a Europa
Bruselas absorbe el 28,7% de todos los traslados registrados, una cifra que duplica a sus competidores más cercanos. Le siguen en popularidad Roma y Dublín, cada una atrayendo a un 12,1% de este talento, mientras que Milán (8,3%) y Berlín y Lisboa (7,5%, ambas) completan la lista de los principales destinos.
Las instituciones europeas, los think tanks, las consultoras internacionales y las sedes corporativas de alcance continental convierten a Bruselas en la gran puerta de entrada del talento español en Europa y refuerzan su atractivo como centro de oportunidades para una nueva generación de profesionales.
Reparto europeo del talento español según su profesión
El análisis por sectores revela patrones muy definidos. El más concentrado es el de las instituciones europeas: el 90% de los profesionales españoles que trabajan en organismos comunitarios se instala en Bruselas. La capital belga es prácticamente un monopolio para este colectivo.
En el sector de la investigación y el mundo académico, Roma lidera con el 24% de las mudanzas entre los doctorandos y postdoctorados analizados, desbancando a Berlín y Múnich. Los investigadores españoles apuestan por el sur antes que por el norte.
En sanidad, Londres concentra el 22% de los profesionales del sector, y es que muchos médicos y cirujanos se ven atraídos por las buenas condiciones del NHS; le siguen ciudades como Milán y Roma. El talento tech se reparte entre Bruselas (18%), Berlín (12%) y Lisboa (12%). En banca y finanzas, Lisboa lidera con el 20%, rompiendo el monopolio histórico de Londres. Bruselas vuelve a imponerse entre los profesionales españoles emigrantes de consultoría con el 43%. Milán conserva su peso en arte, moda y cultura con el 24%, y Bruselas lidera hostelería y turismo con el 26%.
Vivienda VS Salario
El mapa cambia por completo cuando el alquiler del alojamiento de temporada se mide en relación con el salario. En Viena (17%), Berlín (19%), Bruselas (22%), Dublín (22%), París (23%) y hasta la temida Londres (24%), la vivienda se lleva menos del 25% del sueldo neto, una proporción claramente mejor que la de Madrid, donde la habitación media (660€ según el Spotahome Rent Index) supone el 30% del sueldo neto medio.
La comparación también revela una fuerte desigualdad entre destinos europeos. En Lisboa, el alquiler consume el 35,7% del sueldo, en Praga el 33,9%, en Milán el 33%, en Atenas el 32,2%, en Florencia el 32%, en Oporto el 31,9% y en Roma el 31,1%. La promesa del estilo de vida mediterráneo choca con una matemática brutal: cobrar mucho menos que en el norte y pagar casi lo mismo. “La diferencia no está solo en cuánto cuesta una vivienda, sino en cuánto margen deja después para vivir, ahorrar o sostener una primera etapa de llegada. Ahí es donde se entiende de verdad si una ciudad resulta accesible o si obliga a compartir, ajustar presupuestos o acelerar el salto a una solución más estable” matiza Emilia.
Destinos diferenciados por edad y velocidad de integración
La edad media del profesional español que se traslada a Europa es de 30 años, pero los destinos varían significativamente según la madurez laboral. Lisboa es la ciudad con el talento español más joven de toda Europa, con una edad media de 28,3 años. Le siguen Dublín (29), Berlín (29,1), Bruselas (29,7) y Milán (30,2). En el extremo opuesto, Oporto recibe al profesional más senior, con una media de 34,1 años, seguido de París (33,1), Roma (31,7) y Londres (30,8).
La edad del talento que llega a cada ciudad también se refleja en el tiempo que tarda en asentarse. Bruselas registra el aterrizaje más largo, con 152 días de media, seguida por Berlín con 138, Lisboa con 113, París con 107 y Dublín con 96. Londres baja hasta 59 días, mientras Bolonia, Oporto, Milán y Roma se mueven entre 73 y 91 días.
“La ciudad no solo se elige por trabajo o precio, también por el momento vital en el que llega cada profesional. La duración del contrato refleja solo la primera vivienda contratada de forma temporal, no la estancia total del profesional en la ciudad. Muchos firman después un alquiler local de largo plazo, cuando deciden asentarse definitivamente”, afirma Emilia.
Dos mudanzas muy distintas: la Gen Z paga 355€ menos que el Millennial
El 64% de los profesionales españoles que emigran son Gen Z (menores de 29 años), pagan una media de 795€/mes de alquiler, eligen habitación compartida en el 61% de los casos y permanecen una media de 120 días en la primera vivienda. Sus destinos preferidos son Bruselas, Bolonia y Milán.
El profesional Millennial (30-45 años), que representa el 28% del total, paga una media de alquiler de 1.150€/mes, un 45% más que el Gen Z. El 43% prefiere alquilar un apartamento entero para vivir de forma independiente, y sus ciudades TOP son París, Oporto y Roma.
Si hacemos la lectura por ciudades, Bolonia es la más Gen Z (80%), seguida de Dublín (69%), Milán (68%), Bruselas y Lisboa (67%). París es la única con paridad generacional real.