En un escenario marcado por la revolución tecnológica que supone la irrupción de la IA Generativa, la consolidación del trabajo híbrido y el aumento de la complejidad tecnológica, el puesto de trabajo digital ha dejado de ser un elemento puramente operativo para convertirse en un activo estratégico para la productividad y la continuidad del negocio. En este escenario, Indra Group impulsa un enfoque integral que combina soporte proactivo con automatización inteligente, inteligencia artificial, analítica avanzada y una gestión eficiente de activos, con el objetivo de transformar el puesto de trabajo en un verdadero motor de eficiencia, resiliencia y bienestar.
“Entendemos el puesto de trabajo como una experiencia viva, en constante evolución y ahora tenemos la capacidad de anticiparnos a las necesidades de las personas en base a los datos que obtenemos del uso que hacen de sus herramientas y el rendimiento que obtienen. El verdadero reto no es solo elegir la combinación adecuada de tecnologías, sino el cambio cultural que implica adoptar nuevas formas de trabajar. Tenemos que aprender a utilizar nuevas herramientas, fomentar la colaboración entre equipos deslocalizados, velar por la transparencia y seguridad en el acceso a la información, y establecer mecanismos de adaptación continua, acompañando a las personas a integrarse en un entorno inteligente donde la automatización, los datos e inteligencia artificial se ponen al servicio del rendimiento y la experiencia del profesional” explica Eduardo Rey, responsable global de la evolución de las soluciones Digital Workplace.
Bajo esta visión, la compañía ha desarrollado el concepto Smart Workspace, un modelo integral que abarca desde el diseño y definición de los espacios de trabajo hasta la implantación, evolución, gestión y optimización de las operaciones IT, garantizando la evolución continua del entorno digital del trabajo y su adaptación constante a las necesidades del negocio y de las personas.
Conciliación, autonomía y experiencia del empleado
La evolución hacia modelos de trabajo híbridos y distribuidos ha planteado nuevos retos en materia de seguridad, colaboración y productividad. En este contexto, el modelo de Indra Group incorpora Smart DEX, apoyándose en plataformas de experiencia digital (DEX Platforms) y cuadros de mando en tiempo real que permiten conocer, de forma continua y basada en datos reales, el estado de salud de los puestos de trabajo digitales y ver cómo influyen en la experiencia y el rendimiento de los profesionales día a día.
Estas soluciones analizan aspectos como el rendimiento de los equipos, el uso de las aplicaciones, la calidad de la conexión o la recurrencia de incidencias, con el fin de identificar problemas antes de que impacten en la actividad diaria del empleado.
“Estas soluciones nos ayudan a entender qué necesitan realmente los profesionales para trabajar con mayor eficiencia y detectar de forma temprana los obstáculos que dificultan su productividad. No basta con cumplir con los tiempos o niveles de servicio; también es importante conocer cómo perciben los empleados su experiencia y medir su satisfacciónn”, señala Rey. “De esta manera, podemos anticiparnos a los inconvenientes, mejorar las herramientas digitales que usan y poner en marcha acciones concretas que aumenten su rendimiento y bienestar”.
Los resultados se reflejan en mejoras tangibles en la operación diaria. El modelo de Trabajo Inteligente de Indra Group permite alcanzar incrementos de hasta un 31 % en la satisfacción del empleado, impulsados en parte por la capacidad de identificar de forma temprana hasta un 65 % de los problemas y de fomentar la autonomía en la resolución de incidencias conocidas en un 35%, gracias a la mejora de los canales de autoservicio.
Además, la incorporación de analítica avanzada, combinada con inteligencia artificial y automatización está transformando la gestión del soporte al puesto de trabajo. Este modelo permite automatizar hasta el 75 % de los procesos de soporte, reducir en un 20 % el tiempo de gestión de incidencias y anticipar la resolución de un 19 % de ellas antes de que impacten en la continuidad del negocio, liberando capacidad tanto para los equipos de TI como para los propios empleados.
En este contexto, soluciones de asistencia inteligente mediante IA Generativa con Lenguaje Natural, refuerzan la autonomía del usuario y reducen la dependencia del soporte tradicional. Estas herramientas facilitan un acceso más ágil a la información, ayudan a organizar tareas, resumir contenidos y agilizar el trabajo diario, contribuyendo a una experiencia digital más fluida y eficiente, optimizando los costes operativos en torno al 35 %.
Como resultado, uno de los impactos más relevantes es la recuperación del tiempo productivo, llegando a recuperar hasta un 78 % del tiempo que antes se dedicaba a esperar soporte técnico. Esto permite a los profesionales centrarse en actividades de mayor valor y desenvolverse en entornos digitales más estables, autónomos y orientados a la productividad.
Seguridad y soberanía digital en el puesto de trabajo
La seguridad forma parte del diseño del puesto de trabajo desde el inicio y se integra de manera natural en el funcionamiento diario del entorno digital. El modelo Smart Workspace de Indra Group no se concibe como una capa adicional, sino como un elemento estructural que garantiza que solo las personas autorizadas accedan, bajo las condiciones correctas y con la información protegida en todo momento.
Este enfoque se alinea con marcos regulatorios como el Esquema Nacional de Seguridad (ENS) y las guías CCN-STIC, que establecen cómo deben protegerse los datos y los sistemas para asegurar que la información sea confidencial, íntegra, accesible y totalmente trazable. En la práctica, esto permite a las organizaciones saber qué dispositivos tienen, quién los utiliza, desde dónde se accede a la información y bajo qué condiciones, manteniendo el control incluso en entornos de trabajo híbridos y distribuidos.
Gracias a esta integración, la seguridad deja de ser un obstáculo para la productividad y se convierte en un habilitador del trabajo digital, permitiendo colaborar, trabajar en movilidad y adoptar nuevas formas de trabajo sin perder el control sobre la información ni incumplir la normativa.
La adopción de la identidad como perímetro de seguridad, junto con la automatización de controles y la monitorización continua del entorno, refuerza la soberanía digital de las organizaciones. Este modelo es especialmente relevante para sectores estratégicos y altamente regulados, como las administraciones públicas, los servicios financieros o la energía, donde la protección del dato, el cumplimiento normativo y la continuidad del negocio son críticos, sin renunciar a entornos de trabajo más flexibles y eficientes.