Hay compañías tecnológicas que hablan de innovación ,Y luego están las que empiezan a reorganizarse internamente porque entienden que el tablero ya cambió.
Con Sage pasa algo interesante: mientras gran parte del mercado sigue intentando entender cómo aterrizar la inteligencia artificial en el negocio real, ellos ya están moviendo estructura, cultura, talento y producto al mismo tiempo.
Y quizás por eso Iberia se ha convertido en la región que más crece de toda Europa dentro de la compañía.
Hoy teníamos ganas de sentarnos a hablar con José Luis Martín Zabala, Managing Director de Sage Iberia. Primero, porque Sage lleva tiempo haciendo ruido silencioso. Del que no siempre aparece en titulares, pero sí en resultados. Y segundo, porque detrás del crecimiento hay algo más interesante que los números: una manera distinta de ejecutar.
En un momento donde muchas corporaciones siguen atrapadas entre procesos eternos, comités infinitos y PowerPoints sobre transformación, Sage parece haber entendido algo importante: la velocidad ya no depende solo de la tecnología. Depende de la cultura.
La conversación arrancó hablando de IA, hubs tecnológicos y talento. Pero terminó hablando de deporte, mentalidad, obsesión por la ejecución y esa capacidad de hacer mucho incluso cuando no tienes los mayores recursos del mercado.
Porque si algo quedó claro durante la charla es que en Sage no quieren parecer una startup pero se mueven con la agilidad de una.
In España: Sage Iberia es hoy la región que más crece en Europa. ¿Qué estáis haciendo diferente?
JLMZ: Nos hemos acostumbrado a hacer mucho con menos. Y eso, aunque parezca una limitación, terminó convirtiéndose en una ventaja competitiva.
Aquí no siempre trabajamos con los mayores presupuestos ni con las estructuras más gigantescas del grupo.Desarrollamos otra capacidad: sacar lo mejor de lo que tenemos,lo que genera algo muy potente. Equipos muy ágiles, muy resilientes y muy orientados a la ejecución.
Mientras otras regiones pueden tardar meses en validar algo, nosotros somos capaces de probar, ajustar y volver a lanzar muy rápido. Tenemos una relación muy cercana con clientes y usuarios, escuchamos mucho el feedback y vivimos en mejora continua.Ahi es donde hacemos la diferencia
In España: ¿Eso es mercado… o es cultura de ejecución?
JLMZ: Cultura. Totalmente.
Nosotros hicimos algo importante hace tiempo: desacoplarnos del pasado.
Sage es una compañía con muchísima historia, pero entendimos que no podíamos seguir operando con la mentalidad de hace diez años. Había que cambiar el marco mental,cambiar nuestra cultura.Trajimos conceptos muy vinculados al alto rendimiento deportivo: foco, adaptación, consistencia, capacidad de priorizar y mentalidad de crecimiento constante.
Aquí intentamos que la gente tenga claro algo: no estamos para defender el status quo. Estamos para evolucionar continuamente.
In España: Y eso dentro de una multinacional no siempre es sencillo, lo sabemos ya que tenemos pasado corporativo, ¿Cómo lo hacéis en Sage?
JLMZ: No lo es. Pero cuando los resultados acompañan, el ruido baja.
Al final, los números te legitiman.Cuando una región crece, ejecuta y entrega, el grupo empieza a confiar más en tu manera de hacer las cosas. Y eso te da libertad para seguir acelerando y hacer cosas distintas.La clave está en mantener una ejecución muy consistente.
In España: Hablemos del hub de Barcelona. Se habla mucho de él, pero… ¿qué está pasando realmente ahí dentro?
JLMZ: Lo vemos como una palanca para el siguiente salto de Sage en Europa.
No es simplemente una oficina nueva. Es una estructura diseñada para concentrar talento especializado en tecnologías disruptivas, especialmente inteligencia artificial.
Hoy estamos hablando de un entorno de unas 650 personas, de las cuales aproximadamente 400 están ligadas directamente a ingeniería y desarrollo.
La IA ya no es un laboratorio paralelo. Está entrando en el núcleo del negocio. En producto, en automatización, en experiencia de usuario y también en cómo trabajan internamente nuestros equipos.
El Hub de Barcelona nos va a dar muchas alegrías
In España: Muchas compañías dicen que quieren ser “AI First”. ¿Qué significa eso realmente en Sage?
JLMZ: Que la inteligencia artificial va a cambiar completamente cómo las empresas interactúan con el software.
Ese es el gran cambio.
Estamos trabajando mucho en experiencias más naturales, más conversacionales y mucho más inteligentes. La IA empieza a integrarse ya en procesos financieros, forecasting, proyecciones o automatización dentro de productos como Sage 50 o Sage 200.
Pero esto va mucho más allá de añadir funcionalidades.
Estamos evolucionando hacia modelos mucho más conectados, más predictivos y más orientados a plataforma.
In España: Y para mover algo así necesitas talento muy especializado. ¿Cómo se compite hoy por ese talento?
JLMZ: Primero entendiendo que ya no alcanza solo con pagar más.
Nosotros no competimos únicamente por chequera.Competimos con proyecto, con cultura y con capacidad de crecimiento.
Hay gente muy buena que quiere trabajar en sitios donde pueda aprender, evolucionar y sentirse parte de algo importante.Invertimos muchísimo en formación. Muchísimo.
Tenemos acuerdos con universidades relevantes en España, programas de early careers, alianzas con ecosistemas tecnológicos y proyectos específicos de reskilling vinculados a IA.
Incluso estamos trabajando iniciativas para incorporar perfiles que vienen de contextos personales complejos o trayectorias no tradicionales. Creemos mucho en el potencial antes que en la etiqueta.
In España: O sea, no buscáis únicamente el ingeniero “perfecto”.
JLMZ: Para nada.De hecho, muchas veces prefiero una persona con mentalidad adecuada y ganas de crecer que alguien técnicamente brillante pero incapaz de trabajar en equipo o adaptarse.La tecnología cambia demasiado rápido.
Las soft skills ya no son “soft”. Son fundamentales.
In España: También hablasteis de deporte durante la charla. Y curiosamente aparecen muchos paralelismos.
JLMZ: Absolutamente.El alto rendimiento tiene mucho que ver con cómo trabajamos.
Esto no va de correr cien metros. Va de sostener el nivel durante años.
Hay momentos donde toca acelerar, otros donde toca adaptarse y otros donde simplemente hay que resistir mejor que el resto.Pero siempre con foco.
Y eso conecta muchísimo con la cultura que estamos construyendo.
In España: ¿Barcelona fue una decisión estratégica o emocional?
JLMZ: Las dos cosas.
Estratégicamente tenía muchísimo sentido por talento, ecosistema, universidades y relación valor-coste.Pero también hay un componente histórico muy fuerte.Una parte importante de la historia de Sage en España nace en Cataluña. Tenemos una base enorme de clientes allí y queríamos devolver parte de esa apuesta.
Además, sinceramente, defendimos muy fuerte internamente que este hub tenía que estar en Iberia.Y aquí estamos.
In España: Última. ¿Qué tiene hoy Sage que no tenga una startup o un hyperscaler?
JLMZ: Que probablemente somos un poco las tres cosas al mismo tiempo.
Tenemos escala global, capacidad tecnológica y velocidad para ejecutar.Pero además tenemos algo muy importante: claridad.
La gente que entra aquí sabe hacia dónde puede crecer, qué oportunidades tiene y qué esperamos de ella.
Y cuando consigues combinar propósito, tecnología y cultura… pasan cosas interesantes.
In España: Gracias Jl, por el tiempo, la verdad que nos ha encantado tenerte en The Game Changers.
Y quizás ahí está una de las cosas más interesantes de todo lo que está construyendo Sage.
Porque mientras muchas grandes corporaciones siguen intentando parecer startups a golpe de slogans, oficinas con futbolín o discursos sobre innovación, aquí la sensación es distinta. Más real. Más operativa. Más tangible.
Lo que transmite José Luis Martín Zabala no es postureo tecnológico. Es cultura de ejecución.Y eso se nota, Sage tiene la estructura, la escala y la estabilidad de una gran multinacional. Pero da la sensación de que internamente quiere conservar algo que muchas corporaciones pierden por el camino: “Ganas”,“Hambre”.
Y en un ecosistema donde cada vez más perfiles tecnológicos buscan algo más que salario —proyecto, impacto, aprendizaje y libertad para crear—, eso empieza a convertirse en una ventaja competitiva enorme.
Especialmente en un momento donde muchas startups ya no ofrecen ni estabilidad, ni crecimiento real, ni capacidad de escala.
Ahí Sage parece haber encontrado un punto muy difícil de conseguir: moverse con mentalidad startup… sin renunciar a la potencia de una compañía global.Y eso, en el mercado tecnológico actual, no pasa tantas veces como parece.Sage no solo está construyendo tecnología. Sage está construyendo una cultura.
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