El 88% de las organizaciones afirma utilizar la inteligencia artificial (IA) de forma habitual en al menos una función empresarial, según McKinsey. Sin embargo, su adopción no garantiza resultados económicos. Para analizar dónde aporta valor y cómo medirlo, Las Rozas Human Tech Alliance ha presentado el AI Impact Lab, una iniciativa que explorará aplicaciones de IA en entornos empresariales reales y evaluará su impacto tanto en el negocio como en las personas.
El laboratorio propone partir de necesidades concretas y medir resultados mediante indicadores como el tiempo de ejecución, el coste por operación, la calidad y la productividad, teniendo en cuenta también los costes de integración, supervisión y mantenimiento. «Una prueba de concepto que funciona técnicamente no es necesariamente un negocio rentable», señala Emilio Avilés, chairman de EAV Global Group, fundador de SlashMobility e impulsor de la alianza. A su juicio, el reto es convertir la experimentación tecnológica en resultados medibles sin perder de vista el criterio humano.
Medir el impacto y anticipar los cambios en el empleo
Impulsado por SlashMobility y presentado por su managing director, Jordi de Juan, el AI Impact Lab analizará tanto el retorno para el negocio (Business Impact) como las implicaciones para las personas (Human Impact). Esta segunda dimensión se abordará también desde Human AI Observatory, presentado por Javier Fernández, Digital Assets & Technology Business Partner de SlashMobility, que aspira a ser un espacio periódico de análisis sobre los efectos de la IA en las empresas y la sociedad.
El impacto sobre el talento es uno de los retos que plantea esta transformación. Según el Future of Jobs Report 2025 del Foro Económico Mundial, el 39% de las competencias actuales de los trabajadores cambiará o quedará obsoleto entre 2025 y 2030. Además, la automatización de tareas que tradicionalmente permitían a los profesionales júnior adquirir experiencia obliga a revisar los modelos de formación y desarrollo. La tecnología, defiende Avilés, debe ampliar las capacidades de los equipos, no limitar las oportunidades de aprendizaje ni la adquisición de criterio.
Colaboración empresarial e institucional
Las iniciativas se presentaron en el segundo encuentro de Las Rozas Human Tech Alliance, celebrado el 22 de octubre en las instalaciones de LG Electronics España. Jaime de Jaraíz, presidente y CEO de LG Electronics España, dio la bienvenida a los asistentes y compartió la visión de la compañía sobre innovación y sostenibilidad humana. Por parte del Ayuntamiento, participaron Gustavo Rico, vicealcalde de Las Rozas y vicepresidente de Las Rozas Innova, y Alba Monteiro, concejal de Economía, Innovación y Empleo, que presentó la propuesta de una posible Oficina de Atención Ciudadana sobre IA, todavía en fase de exploración.
Impulsada por EAV Global Group, SlashMobility, Las Rozas Innova y representantes de distintos sectores, la alianza busca dar continuidad a la colaboración entre empresas, instituciones y expertos para avanzar hacia un modelo de adopción de la IA que combine resultados económicos y desarrollo humano. En este marco, Avilés moderó una mesa redonda sobre cómo convertir el progreso tecnológico en progreso humano, con cuatro perspectivas: Carlos Marina López, de HP Iberia, abordó el impacto en la empresa y el empleo; Rafael Molina Sánchez, de la Universidad Politécnica de Madrid, trató la educación, la ética y el pensamiento crítico; Juan Francisco Gil Rabadán, de Grupo GIL EDO y el Club Baloncesto Las Rozas, aportó la visión del deporte y el análisis de datos; y Adalberto Pacheco, de Wone Health, analizó las oportunidades de la IA en salud y atención al paciente.
Con el AI Impact Lab y Human AI Observatory, la alianza pretende trasladar el debate sobre la inteligencia artificial a iniciativas prácticas, atendiendo tanto a su aportación al negocio como a sus efectos sobre el talento y la sociedad.