El Bitcoin se estabiliza mientras aumenta la incertidumbre macroeconómica

El Bitcoin volvió a situarse por encima del umbral psicológico de los 80.000 dólares y cotizaba cerca de los 81.000 tras la volatilidad registrada después de la publicación del índice de precios al consumo (IPC) de EE.UU.

Aunque la inflación anual se aceleró hasta el 3,8% en abril, frente al 3,3% de marzo, lo que fortaleció al dólar y redujo parte del apetito por activos de mayor riesgo, el Bitcoin logró mantenerse en niveles relevantes y mostró resistencia, incluso en un entorno macroeconómico más complejo.

El mercado también sigue de cerca las conversaciones entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente chino, Xi Jinping. Se espera que asuntos como los aranceles, las cadenas de suministro de tierras raras y las tensiones en Oriente Medio centren las discusiones. Cualquier señal de avance diplomático o de reducción de tensiones podría mejorar la confianza de los mercados y beneficiar a los activos de riesgo, entre ellos las criptomonedas.

A pesar de la recuperación del precio, el ánimo de los inversores en el mercado de criptomonedas sigue debilitándose. El índice Fear & Greed cayó hasta los 42 puntos, volviendo a reflejar pesimismo, mientras que los ETFs spot de Bitcoin registraron salidas netas por valor de 233 millones de dólares el martes, reflejando una actitud más prudente de los inversores institucionales a corto plazo.

Desde el punto de vista técnico, el índice de fuerza relativa (RSI) diario se mantiene por encima de 60, lo que indica que todavía existe un apetito por el activo. Sin embargo, el histograma del MACD comienza a entrar en terreno negativo, lo que apunta a una pérdida del impulso alcista en el muy corto plazo. En este contexto, la franja entre los 80.000 y los 81.000 dólares se mantiene como zona de contención, mientras que una recuperación más consistente dependerá del regreso de la inversión institucional y de un entorno macroeconómico más favorable.