El índice establece un nuevo punto de referencia internacional para la resiliencia física, digital y cibernética en los principales centros urbanos del mundo.
La resiliencia se está convirtiendo en un factor determinante para que las ciudades atraigan y retengan a residentes globales. Especialmente en un momento en que el entorno construido se ve amenazado por la rápida aceleración de los efectos del cambio climático, las deficiencias en infraestructura digital y las nuevas amenazas de la ciberdelincuencia.
Desde una perspectiva regional, las ciudades de Asia-Pacífico y Oriente Medio obtuvieron el mejor rendimiento. Sin embargo, Chicago encabezó la lista y Madrid ocupó el cuarto lugar, lo que demuestra que los mercados más maduros pueden mejorar significativamente su posición mediante inversiones específicas en infraestructura tecnológica.
“España se está posicionando como líder mundial en resiliencia física y digital. Sus fundamentos son sólidos, pero presenta el reto de estandarizar sus capacidades en todos los mercados y carteras”, afirma Will Buttery, director de desarrollo de negocios para el sur de Europa de WiredScore. “Madrid ofrece un alto nivel en todos los pilares: resiliencia física, digital y cibernética. Pero Barcelona muestra un riesgo de desequilibrio, con gran desempeño en resiliencia física, pero con importantes brechas en gestión de datos y ciberseguridad”.
Los hallazgos del índice indican que la brecha entre ciudades se ha ampliado, revelando que la resiliencia ha pasado de ser una estrategia de defensa de los centros urbanos a un diferenciador comercial clave. Ejemplo de ello es la reciente Encuesta sobre Intención de los Inversores Europeos 2026 realizada por la CBRE, que posicionó por primera vez a España como el país más atractivo de Europa para la inversión inmobiliaria. Madrid se consolidó como el segundo mercado urbano más atractivo y Barcelona ocupa la cuarta posición
La búsqueda de calidad y resiliencia tiene su reflejo en los activos. En Londres, las oficinas con certificación WiredScore y SmartScore alcanzan alquileres hasta un 7,1 % más elevados, mientras que los edificios con soluciones de conectividad robustas disfrutan de tasas de desocupación hasta un 50% menores a las de sus competidores. En EE. UU., las rentas de las propiedades con certificación WiredScore son, en promedio, más altas y presentan menores tasas de desocupación (3,8%) a las de sus homólogas no certificadas.
España muestra una sólida resiliencia física, impulsada por infraestructura y bienestar
La resiliencia física se ha redefinido. La fortaleza de un edificio ahora se mide por su capacidad para funcionar sin interrupciones durante una crisis. España muestra una resiliencia física sólida, con una media de 91% frente al 88% mundial, con la capital alcanzando un 92% y la urbe catalana al 90%. La preparación de las infraestructuras y las medidas ambientales para los ocupantes ya están a un alto nivel, por lo que a futuro la diferenciación dependerá de la consistencia en el rendimiento de los activos, la detección de fallas y la rápida recuperación ante interrupciones.
Resiliencia digital: servicios digitales de clase mundial, pero con brechas
España ya ofrece una experiencia digital madura a nivel de edificios en muchas zonas. La prioridad ahora es la consistencia: mejorar el rendimiento y aumentar la fiabilidad para que los servicios digitales funcionen fluidamente en todo el edificio y no solo en componentes aislados.
La media española es de 78% en resiliencia digital (Barcelona 75%, Madrid 81%) frente al 68% mundial. Los servicios digitales son de alto nivel, con una media nacional de 95% (Barcelona 100%, Madrid 90%), y un sólido 87% en disponibilidad de proveedores de servicios de internet (Madrid 91% , Barcelona 83%). El desempeño es más bajo y variable en rendimiento móvil, con una media española de 65% (Madrid 67%, Barcelona 63%, Madrid 67%) y de 76% en integración de sistemas (Madrid 86%, Barcelona 66%).
Ciberresiliencia: sólida en general, pero limitada por la gestión de datos y la desigualdad de controles
El índice revela una brecha sistémica en la ciberresiliencia. Esta falta de preparación es especialmente grave en la Tecnología Operativa (TO), donde actualmente se producen el 50% de los incidentes cibernéticos, aunque solo la mitad de los edificios inteligentes realizan las evaluaciones anuales necesarias para mitigar estos riesgos.
España cuenta con sólidos fundamentos cibernéticos, con una media de 79% frente al 77% a nivel global, pero la madurez no se ha consolidado de forma uniforme (Madrid 88%, Barcelona 69%). Madrid destaca como un ciberespacio de primer nivel, mientras que la baja puntuación de Barcelona en gestión de datos crea una brecha de riesgo significativa, que puede socavar la confianza digital y la resiliencia de todo el entorno.
España ya lidera el mercado mundial en resiliencia física y digital, con Madrid ofreciendo un alto nivel en todos los pilares. El reto competitivo reside ahora en estandarizar la madurez cibernética, especialmente la gestión de datos y la ciberprotección de OT, para que las experiencias digitales sólidas sean consistentes en todos los mercados y carteras.
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