La firma española de moda femenina, fundada y dirigida por Andrea Moragues, desembarca de forma permanente en Londres en un momento en el que el negocio exterior ya representa más del 60 % de las ventas de su canal online, con Estados Unidos, Reino Unido e Italia como principales mercados internacionales.
El nuevo espacio, de 74 metros cuadrados distribuidos en dos plantas, acoge el lanzamiento de la colección Otoño-Invierno 2026 y se convierte en la sede permanente de la marca en la capital británica, tras el éxito del pop up de tres meses que BYAN abrió en Covent Garden en noviembre de 2025, y se suma a la tienda que la firma inauguró en 2024 en el número 97 de la calle Claudio Coello, en Madrid. Más allá de un punto de venta, la tienda se concibe como un lugar dinámico que albergará talleres, instalaciones y eventos exclusivos para acercar a la clienta el universo BYAN.
“Abrir nuestra primera tienda permanente en Londres supone un nuevo y emocionante capítulo para BYAN. King’s Road es célebre por su herencia en moda y su vibrante comunidad creativa, lo que la convierte en el hogar perfecto para nuestra marca. Queremos crear experiencias que ofrezcan a nuestra comunidad una conexión más profunda con todo lo que representamos”, afirma Andrea Moragues, fundadora y CEO de BYAN.
Crecimiento de doble dígito y vocación internacional
BYAN cerró su último ejercicio con una facturación superior a los tres millones de euros, después de encadenar crecimientos de doble dígito año tras año desde su nacimiento. España sigue siendo su principal mercado, pero la compañía se ha marcado como objetivo que las ventas internacionales superen a las nacionales, tanto en el canal físico como en el online.
Londres, uno de sus tres principales mercados fuera de España, es una pieza clave de esa hoja de ruta. “BYAN siempre ha tenido la internacionalización como objetivo, para no saturar el mercado nacional”, explica Moragues, que reconoce en su propuesta un “aire inglés” reflejado en cortes rectos inspirados en la sastrería masculina.
Esa visión ha cristalizado en una presencia sólida en los principales espacios de moda del mundo: Liberty en Londres, Le Bon Marché en París, El Corte Inglés en Madrid y Lisboa, Bongénie en Suiza y Falabella en Chile y Perú, entre otros. Hoy, el 60 % de las ventas de la firma se genera a través del ecommerce, el 30 % en sus tiendas propias y el 10 % restante en el canal wholesale.
Hecho en España, pensado para durar
Toda la confección de BYAN se realiza en España, en pequeños talleres locales que garantizan la máxima calidad. La firma lanza dos colecciones al año, que refresca con cápsulas, y produce en ediciones limitadas para preservar su exclusividad: no se trata de vender menos, sino de que cada BYAN sea verdaderamente especial. Sus blazers con solapas de terciopelo se han convertido en la seña de identidad de la casa. “Ofrecemos moda atemporal, que no entiende de edades, a compradoras que ven el producto como una inversión. Está hecho para perdurar en el tiempo, para huir del fast fashion”, señala Moragues.
Este desarrollo descansa sobre tres pilares: el valor de la marca, la internacionalización y un equipo joven y comprometido. “Estamos en el mejor momento creativo de la marca. Lo que viene va a elevar aún más nuestro nivel y estoy segura de que no va a defraudar”, concluye la fundadora.
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