El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha promulgado la Ley 90/2020, que prohíbe en todo el país la producción, importación, exportación y comercialización de alimentos obtenidos mediante la alimentación forzada de animales (gavage), práctica utilizada para la producción de foie gras. [1]
Con esta decisión, Brasil se convierte en el segundo país del mundo, después de India, y el primero de América Latina y del hemisferio occidental en prohibir tanto la producción como la venta de este producto mediante una ley federal.
La aprobación de la norma pone fin a una campaña de más de seis años impulsada por Igualdad Animal en Brasil, que ha combinado investigaciones en granjas y mataderos, incidencia política, movilización ciudadana y acciones públicas para conseguir el respaldo necesario a esta iniciativa legislativa. Más de 310.000 personas firmaron la petición promovida por la organización en apoyo a esta prohibición.
El foie gras se obtiene mediante la alimentación forzada de patos y ocas. Dos veces al día, se introduce un tubo metálico de aproximadamente 30 centímetros por la garganta de los animales para obligarlos a ingerir grandes cantidades de alimento, provocando que su hígado alcance hasta diez veces su tamaño natural.
«Se trata de un momento histórico. El foie gras representa una de las prácticas más crueles infligidas a los animales explotados para consumo humano, y esta victoria cobra aún más relevancia porque se produce en un país con un enorme peso en la industria ganadera mundial. Brasil ha demostrado que los estándares éticos no son negociables, ni siquiera frente a intereses económicos nacionales o internacionales. Estamos convencidos de que este avance inspirará nuevos cambios en otros países», afirma Sharon Núñez, presidenta de Igualdad Animal.
Actualmente, el foie gras carece de relevancia económica en Brasil. Su consumo estaba limitado a un reducido mercado de lujo, con precios que podían alcanzar los 5.000 reales por kilogramo, y las dos únicas explotaciones que lo producían en el país se encontraban ya embargadas por el Instituto Brasileño de Medio Ambiente (IBAMA).
La nueva legislación entrará en vigor 180 días después de su publicación oficial, e Igualdad Animal continuará supervisando su aplicación y trabajando para que esta victoria impulse avances similares en otros países de América Latina y del resto del mundo.
Desde 2020, Igualdad Animal ha liderado una campaña nacional en Brasil para lograr la prohibición del foie gras, combinando investigaciones, acciones de movilización ciudadana, trabajo institucional y protestas públicas.
La nueva ley cierra además un vacío legal existente desde 2015, cuando una ordenanza municipal aprobada en São Paulo para prohibir el foie gras fue anulada por los tribunales al considerar que la regulación correspondía al ámbito federal. La promulgación de esta ley supone, por tanto, el cierre definitivo de esa laguna jurídica.
Brasil dice adiós al foie gras: entra en vigor su prohibición
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva promulga la ley que prohíbe la producción y comercialización de foie gras en todo el país, culminando una campaña de más de seis años liderada por Igualdad Animal.
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