El peso del alquiler temporal representa el 6% de los contratos de alquiler en la Comunidad de Madrid

A pesar de la alta demanda de movilidad, solo 6 de cada 100 contratos firmados son inferiores a un año. El alquiler por habitaciones (6%) y el social (7%) ganan terreno como alternativas habitacionales en la región.

Frente a la percepción de un trasvase masivo de inmuebles, los datos reflejan contención en la autonomía madrileña. En el primer semestre de 2026, los contratos de alquiler temporal representan el 6% del ecosistema de alquiler en la Comunidad de Madrid, cayendo un punto respecto a los periodos anteriores en consonancia con la tendencia de moderación nacional según los datos extraídos a partir de una encuesta de Fotocasa Research realizada en el primer semestre de 2026.

"Madrid es uno de los mercados más dinámicos y tensionados de España, pero el análisis demuestra que el alquiler temporal no ha devorado al residencial, manteniéndose en un acotado 6%. La incertidumbre regulatoria de la Ley de Vivienda ha hecho que los propietarios madrileños sean mucho más cautos a la hora de cambiar de modelo. El gran desafío de Madrid sigue estando en el alquiler de larga duración (vivienda habitual), que ha caído al 74% a nivel general. La demanda residencial sigue en máximos históricos en la autonomía y la escasez de oferta estructural es lo que realmente mantiene los precios tensionados", explica María Matos, directora de Estudios y portavoz de Fotocasa.  

Consecuencias de las restricciones de la Ley de Vivienda

La reducción del alquiler temporal coincide con una menor predisposición de los propietarios a transformar sus viviendas de alquiler habitual en alquileres de corta duración, principalmente a causa de las limitaciones impuestas por la Ley de Vivienda. Las previsiones de los propietarios a transformar sus viviendas de alquiler habitual en alquileres temporales se reducen en 2026 tras el repunte registrado el año anterior. En concreto, el porcentaje de propietarios que considera total o bastante probable pasar de contratos estables, superiores a un año, a contratos temporales inferiores a 12 meses, se sitúa en el 18% en el primer semestre de 2026 (casi al mismo nivel de 2024), frente al 26% de 2025.

En paralelo, aumenta de forma sostenida el porcentaje de propietarios que rechaza optar por el alquiler temporal. Así, quienes consideran nada o poco probable realizar este cambio pasan del 46% en 2024 al 62% en 2025, y alcanzan el 69% en 2026. Además, el peso de los propietarios que ya operan en la modalidad de alquiler temporal está frenando su evolución. En 2024, el 7% afirmaba alquilar ya su vivienda para periodos inferiores a un año, porcentaje que subió hasta el 12% en 2025 y que alcanza el 13% en el primer semestre de 2026.

La rentabilidad pierde peso como motivo del alquiler temporal

Entre los propietarios que alquilan o se plantean alquilar sus viviendas para periodos inferiores a un año, la búsqueda de una mayor rentabilidad sigue siendo una de las principales razones, aunque pierde fuerza respecto al año anterior. En 2025, un 29% señalaba el incremento del precio como principal incentivo, mientras que en 2026 el porcentaje desciende hasta el 23%. También retroceden las motivaciones vinculadas a la reducción del riesgo de impago y a la mayor seguridad jurídica. El 38% de los propietarios mencionaba en 2025 la reducción del riesgo de impago como motivo para recurrir al alquiler temporal, frente al 32% en 2026. Del mismo modo, quienes consideran que esta modalidad ofrece una mayor facilidad para sustituir a un inquilino pasan del 36% al 32%. En cambio, gana peso el interés por disponer de la vivienda durante las vacaciones. Mientras en 2025 un 16% justificaba el alquiler temporal por esta razón, en 2026 el porcentaje aumenta hasta el 21%.

Los jóvenes son quienes más recurren al alquiler temporal

Por razones de ciclo vital, el alquiler temporal tiene una implantación especialmente elevada entre los segmentos más jóvenes de la población. En el primer semestre de 2026, el 10% de las personas de entre 25 y 34 años vive en una vivienda con contrato temporal inferior a un año, siendo el grupo con mayor presencia de esta modalidad. Le siguen los jóvenes de entre 18 y 24 años, con un 7%, y las personas de entre 35 y 44 años, con otro 7%. A partir de aquí, el peso del alquiler temporal desciende notablemente: representa el 3% entre los distintos grupos mayores de 45 años.

Andalucía registra la mayor presencia de alquiler temporal

Si se atiende a los datos de los principales mercados inmobiliarios regionales de España, Andalucía es el territorio donde el alquiler temporal tiene una mayor implantación. En el primer semestre de 2026, el 11% de los inquilinos andaluces dispone de un contrato inferior a un año. La Comunidad Valenciana también presenta una incidencia relevante, con un 6% de contratos temporales, mientras que en la Comunidad de Madrid el porcentaje se sitúa en el 6%. Cataluña, por el contrario, es la comunidad analizada con menor presencia de esta modalidad, ya que solo el 4% de los contratos de alquiler corresponde a alquileres temporales inferiores a un año.

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