Cuenta atrás para que las empresas españolas ajusten sus políticas salariales a la Ley de Transparencia Salarial

TÜV SÜD lanza su Diagnosis de cumplimiento legal para la Ley de Transparencia Salarial 2026. Esta Directiva Europea entra en vigor el 7 de junio y obliga a empresas a revisar políticas de sueldo y selección.

El próximo 7 de junio de 2026 finaliza el plazo para que España adapte a su  ordenamiento jurídico la Directiva (UE) 2023/970, una norma europea que refuerza la aplicación del  principio de igualdad de retribución entre mujeres y hombres por un mismo trabajo o un trabajo de igual  valor. La nueva regulación supondrá un cambio relevante para las empresas con más de 100 trabajadores,  que deberán revisar cómo definen, comunican, justifican y corrigen sus políticas salariales. 

Entre las principales obligaciones previstas se encuentran la publicación de información salarial en los  procesos de selección, el derecho de las personas trabajadoras a acceder a información sobre niveles  retributivos, la elaboración de informes sobre brecha salarial de género y la corrección de diferencias  retributivas superiores al 5 % que no puedan justificarse de manera objetiva. 

Ante este nuevo escenario, TÜV SÜD, compañía líder en inspección, ensayos y certificación, ha  desarrollado una Diagnosis de cumplimiento legal de la Ley de Transparencia Salarial 2026, un servicio  orientado a ayudar a las organizaciones a conocer su punto de partida, identificar riesgos de incumplimiento  y establecer una hoja de ruta realista, acorde a su tamaño, estructura organizativa y nivel de madurez en  materia de transparencia salarial, para adaptarse a las nuevas exigencias. 

La diagnosis analiza de forma detallada los procesos implicados en la gestión retributiva, la estructura  salarial de la organización, los criterios de valoración de puestos, los sistemas de clasificación profesional,  los procesos de selección y promoción, así como los mecanismos existentes para detectar, justificar y  corregir posibles brechas salariales. 

“Esta Directiva no debe enfocarse únicamente como una obligación legal, sino como una oportunidad de  diferenciación y competitividad, reforzando la mejora organizacional, la transparencia, la equidad interna y  la confianza dentro de la organización”, señala Lourdes Mora, Business Line Manager de TÜV SÜD Iberia. Asimismo, Mora añade que “es el momento de aprovechar esta herramienta para ordenar y mejorar  la estructura organizativa de la empresa en materia salarial. Las empresas necesitan anticiparse, ya que el  cumplimiento no dependerá solo de publicar datos, sino de poder demostrar que sus políticas salariales  responden a criterios objetivos, trazables y no discriminatorios”. 

La nueva normativa exigirá a las empresas definir y comunicar de manera muy clara los criterios de sus  decisiones en materia salarial y retributiva. En este sentido, la preparación previa será clave para evitar  sanciones, reducir riesgos reputacionales y garantizar que los sistemas internos de compensación se  ajustan a los principios de igualdad salarial. 

¿Qué deberán tener en cuenta las empresas? 

Las organizaciones deberán revisar, entre otros aspectos: 

• La publicación de rangos salariales o información retributiva en ofertas de empleo. • La adaptación de los procesos de selección para evitar sesgos y garantizar transparencia. • El derecho de las personas trabajadoras a solicitar información salarial comparativa. • La medición y comunicación de la brecha salarial de género.

• La corrección de diferencias retributivas superiores al 5 % que no estén objetivamente justificadas. • La existencia de sistemas de valoración de puestos basados en criterios objetivos y trazables. • La preparación de nuevas obligaciones de reporting retributivo. 

Con la entrada en vigor de la Directiva, la transparencia salarial pasará a formar parte de las obligaciones  estratégicas de cumplimiento de las empresas. Por ello, desde TÜV SÜD recomiendan iniciar cuanto antes  el diagnóstico interno, para, a partir de la situación de partida identificada, definir un plan que permita llegar  con garantías a la entrada en vigor de esta nueva normativa, posicionando a la organización de manera  competitiva y fomentando la atracción de talento.

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