Expertos del NIST advierten que cambiar las contraseñas periódicamente puede ser menos seguro a largo plazo

Expertos del Instituto de Tecnología y Estándares norteamericano (NIST) han actualizado sus pautas para garantizar la seguridad de las contraseñas, eliminando la recomendación de cambiar las contraseñas de forma periódica, ya que puede crear el efecto contrario al hacer que los usuarios cada vez busquen opciones de contraseña menos seguras. 

Las contraseñas son una de las formas de autenticación más utilizadas por los usuarios, ya sea a la hora de iniciar sesión en un servicio, como barrera para almacenar información personal o para desbloquear dispositivos. 

Se trata de un código compuesto por una serie de caracteres que los usuarios generan de forma secreta. En este sentido, de cara a garantizar la seguridad de estas claves, los expertos habitualmente recomiendan que alcancen una determinada longitud y combinen letras, números, símbolos, mayúsculas y minúsculas, e incluso indican la necesidad de cambiarlas cada cierto tiempo para evitar que se puedan utilizar en caso de filtración. 

Este tipo de pautas se han recomendado durante los últimos años como medidas fiables de seguridad, sin embargo, el NIST, organismo estadounidense dedicado a fijar estándares tecnológicos para organizaciones gubernamentales y privadas, ha desmontado algunas de estas recomendaciones en su último borrador público del documento de Directrices sobre identidad digital. 

Concretamente, una de estas rectificaciones revisa la recomendación de cambiar periódicamente las contraseñas. Tal y como detalla el NIST en el apartado de Autenticadores de contraseñas, los verificadores y políticas de seguridad de contenido (CSP) "no deben exigir a los usuarios" que lleven a cabo esta recomendación, a no ser que haya una evidencia de que "el autenticador está comprometido". 

Esto se debe a que, según ha explicado el organismo, los usuarios tienden a generar contraseñas cada vez más sencillas que puedan recordar cuando tienen que cambiarlas de forma habitual. Esto hace que sean menos resistentes frente a ciberataques y filtraciones de datos. 

Por otra parte, los expertos del NIST también han hecho referencia a la recomendación de utilizar distintos tipos de caracteres dentro de una misma contraseña. Al respecto, se ha detallado que los verificadores y CSP "no deben imponer otras reglas de composición" para las contraseñas. 

Aunque estas reglas de composición se utilizan para aumentar la dificultad en la adivinación de las contraseñas elegidas por el usuario, "las investigaciones recientes han demostrado que los usuarios responden de formas muy predecibles a los requisitos impuestos por las reglas de composición". 

Como señalan, estas reglas solo provocan cambios como introducir un número o un símbolo totalmente predecibles para los ciberdelincuentes. Por ejemplo, un usuario que escoja la palabra 'contraseña' como contraseña, "sería relativamente probable que eligiera 'Contraseña1' si se le solicitara que incluya una letra mayúscula y un número o '¡Contraseña1!' si también se requiere un símbolo". 

"Los análisis de bases de datos de contraseñas violadas revelan que el beneficio de tales reglas es menos significativo de lo que se pensaba inicialmente, y los impactos en la usabilidad y la memorabilidad son graves", han sentenciado al respecto desde el NIST. 

A pesar de estos cambios en las recomendaciones, los expertos también han mantenido otras pautas, como la de alcanzar una longitud adecuada de caracteres al generar una contraseña para incrementar la dificultad. 

En concreto, el organismo ha detallado que los verificadores y los CSP "deben exigir que las contraseñas tengan un mínimo de ocho caracteres de longitud", aunque también ha señalado que, para garantizar la seguridad, se debería requerir que las contraseñas tengan un mínimo de 15 caracteres de longitud. No obstante, han concretado que la longitud máxima recomendada para las contraseñas es de 64 caracteres.



Sólo el 7% de las empresas inmobiliarias en España están dirigidas por mujeres

En un sector como el inmobiliario, tradicionalmente dominado por hombres, es realmente excepcional encontrar un equipo directivo formado en su totalidad por mujeres. Cuando apenas faltan dos días para el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, en España sólo el 7% de las empresas del sector real estate están dirigidas por mujeres. Si se analiza el indicador al sector de las startups inmobiliarias, la presencia femenina en cargos directivos es todavía más baja: alrededor del 3%.

The District 2026 reunirá a la élite del Real Estate europeo para abordar el nuevo ciclo de inversión

El capital inmobiliario europeo tiene una nueva cita en Madrid. Será del 22 al 24 de septiembre con The District 2026, el mayor evento de Real Estate en el sur de Europa, que se organizará en IFEMA Madrid y reunirá a más de 15.000 directivos del sector. Todos ellos acudirán para descubrir las macrotendencias que definirán el mercado el último trimestre del año y el próximo 2027, conocer las operaciones de mayor éxito e iniciar negociaciones en nuevas operaciones. 

Una de cada cinco empresas en España ya cuenta con estrategias avanzadas de IA, por encima de la media internacional

Las grandes empresas españolas consolidan su apuesta por la Inteligencia Artificial (IA) con resultados directos en su rentabilidad. Según el último informe global de NTT DATA, realizado con más de 2.500 ejecutivos de 35 países, España destaca en el mapa global: un 19% de las grandes empresas nacionales cuentan con estrategias claramente definidas, modelos operativos maduros y una ejecución altamente enfocada, frente al 15% a nivel mundial.

Inditex logra un beneficio récord de 6.220 millones en 2025, un 6% más, con ventas de 39.864 millones (+3,2%)

Inditex registró un beneficio neto récord de 6.220 millones de euros en su ejercicio fiscal 2025-2026 (desde el 1 de febrero de 2025 al 31 de enero de 2026), el cuarto de Marta Ortega al frente de la presidencia, lo que supone un incremento del 6% respecto al año anterior, según ha informado la compañía, que elevará el dividendo un 4,1%, hasta 1,75 euros por acción.