El absentismo laboral: cómo combatir un “problema endémico” en las empresas españolas

El absentismo laboral es una tendencia in crescendo y, desafortunadamente, cada vez afecta a más negocios y empresarios. Históricamente, la cifra de absentismo en España se ha mantenido estable en torno al 6%, pero esta tendencia se ha alterado en el último lustro. Algunos expertos califican esta deriva como un “problema endémico” al que es difícil a hacer frente a nivel corporativo.

Durante el pico de la pandemia de la COVID-19, el absentismo se colocó en cifras nunca vistas, con un 7,5% en tasa nacional, y con algunas comunidades como el País Vasco rozando el 9,8%. 

Lejos de descender, esta tendencia se ha agudizado recientemente, con un 10% de tasa de absentismo a finales de 2024. Enrique Mellado, abogado laboralista senior en RSM, firma global de servicios de auditoría, legales, fiscales, de consultoría y corporate finance, afirma que esta realidad “supone un lógico perjuicio organizativo en la realidad de la actividad ordinaria de innumerables compañías”, una situación que obliga a la instrumentalización de mecanismos para reducir las cifras de absentismo.

Normativas para hacer frente al absentismo laboral

Ante esta situación, muchos empleadores recurren a incentivos económicos para premiar la asistencia y la productividad. Se trata de una práctica empresarial permitida en el artículo 2.2.b) de la Directiva 2000/78, y avalada por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea en su sentencia del 18 de enero de 2018 (C-270/2016). No obstante, los expertos recuerdan que dichos incentivos deben ajustarse estrictamente a la legislación vigente en materia de igualdad y no discriminación.

En este sentido, la reciente sentencia núm. 40/2025 de la Sala de lo Social del Tribunal Supremo, dictada el 20 de enero de este año, marca un precedente clave. En ella, el tribunal establece que los incentivos vinculados a la asistencia o la productividad solo son válidos si respetan los límites legales establecidos en normas como la Ley 15/2022 y la Ley 3/2007.

Mellado resume la sentencia de la Sala de lo Social referente a aquello que no puede computar como absentismo laboral en tres ejes: la discriminación por enfermedad, por razón de sexo y por asociación. Es decir, los incentivos no podrán ser aplicados en trabajadores enfermos con ausencias justificadas, no serán aplicables en ausencias provenientes del ejercicio de los derechos de conciliación familiar, ni tampoco podrán perjudicar a los empleados que ejerzan su derecho de cuidar a familiares enfermos.

A partir de esta sentencia, el letrado analiza los motivos de usencias que no recaen en ningún tipo de discriminación y sobre los que, consecuentemente, sí se pueden aplicar los incentivos: “las faltas que no obedezcan a circunstancias justificadas, así como los permisos como el cambio de domicilio o la asistencia a exámenes”. De esta forma, subraya Mellado, la Sala de lo Social arroja luz a una cuestión “hasta ahora pendiente de definición”, y celebra que “la norma confiere al empleador de la relación laboral mecanismos y alternativas que permitan combatir el absentismo.

Tu opinión enriquece este artículo:

Sage Iberia crece un 10% en 2025, liderando el crecimiento del grupo en Europa y apostando por la IA y el cloud

El año 2025 ha sido un ejercicio marcado por la incertidumbre económica y regulatoria para las pymes en España, enfocadas en impulsar su digitalización, con la IA como protagonista, y enfrentando los retos que esta tecnología conlleva. En este escenario, Sage, líder mundial en tecnología de contabilidad, finanzas, RR.HH. y nóminas para pymes, ha presentado su balance financiero para el ejercicio fiscal 2025 así como las claves de su estrategia para el este año 2026, en un encuentro exclusivo con medios de comunicación.

El sector TIC en España premia el dominio de la IA y la ciberseguridad con sueldos de hasta 130.000 euros

El dominio de la inteligencia artificial (IA), la arquitectura de soluciones, la ciberseguridad y la capacidad de conectar tecnología con negocio son algunas de las características más demandadas en el mercado laboral del sector de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), unas cualidades que, en el caso de los puestos más experimentados y especializados, se premia con salarios que se mueven entre los 70.000 y los 130.000 euros, según la 'Guía salarial TIC 2026' elaborada por Adecco.

Éste sitio web usa cookies, si permanece aquí acepta su uso. Puede leer más sobre el uso de cookies en nuestra política de cookies.