El informe, presentado en un evento celebrado en las oficinas de ISDI bajo el concepto “Empresas sin armarios”, analiza la realidad del colectivo LGTBQI+ en el entorno laboral en España e identifica avances, resistencias y brechas entre distintos perfiles. La percepción positiva sobre la mejora de la inclusión se sitúa en el 45%, frente al 23% registrado en 2025, aunque todavía por debajo del 53% de 2024.
El encuentro contó con la participación de Vicenç Álvaro, Director de Marketing y Comunicación de ManpowerGroup, encargado de presentar los principales datos del estudio; y con una mesa redonda moderada por Pablo González, fundador de TRIVU, en la que participaron Sarah Armas, Head of Talent & EX, People & Culture Spain & Portugal de Amadeus; Beatriz Torres, Marketing Director PCD Iberia de Dior, LVMH; Pablo Benitez de Lugo, European Client Business Lead de Accenture Song; y José Rosales Díaz, ISDI B2B Partnership & Admissions.
La diversidad impacta en productividad, innovación y compromiso
El estudio confirma que la diversidad no es solo una cuestión reputacional o normativa, sino una palanca directa de competitividad y sostenibilidad empresarial. Siete de cada diez profesionales consideran que las empresas diversas son más innovadoras y productivas, un porcentaje que supera los nueve de cada diez entre quienes ocupan posiciones de liderazgo.
Además, el 53% de las personas LGTBQI+ afirma sentirse más productiva tras salir del armario en su entorno laboral. En la misma línea, el 85% de las personas encuestadas considera que la gestión de la diversidad tiene efectos positivos en la empresa, especialmente porque facilita mostrarse como uno es, mejora el bienestar individual, contribuye a un mejor clima laboral y refuerza la marca empleadora.
La diversidad también pesa cada vez más en la elección de empleo. El 21% de la población general tiene en cuenta las políticas de diversidad a la hora de elegir una empresa, porcentaje que asciende al 31% entre las personas jóvenes de 26 a 35 años y al 37% entre el colectivo LGTBQI+. Este dato confirma que el talento joven incorpora la inclusión como un criterio cada vez más relevante en sus decisiones profesionales, por encima de la media general y de otros perfiles generacionales.
“El estudio nos muestra que, tras la etapa de formación en la que pueden mostrarse abiertamente, muchas personas LGTBQI+ vuelven al armario al iniciar su andadura profesional. Ser conscientes de este problema, junto con el valor que aporta la diversidad, debería de animar a las empresas a redoblar sus esfuerzos para crear entornos verdaderamente inclusivos”, ha destacado Vicenç Àlvaro.
“La diversidad es una de las mayores fuentes de riqueza para las organizaciones. Los equipos diversos son capaces de generar mejores ideas, adaptarse más rápido al cambio y construir soluciones con mayor impacto. Hemos de garantizar entornos en los que nadie tenga que elegir entre ser quien es o desarrollar su carrera. La apuesta por entornos inclusivos es y será siempre una apuesta segura de futuro", señala Pablo González, vocal de la Junta Directiva de REDI y CEO y Fundador de TRIVU.
La visibilidad sigue siendo parcial
Uno de los principales hallazgos del estudio es que la visibilidad del colectivo en el entorno laboral continúa siendo limitada. El 65% de las personas LGTBQI+ comparte su identidad de género u orientación sexual con su entorno laboral más cercano, pero el porcentaje desciende al 49% cuando se amplía al conjunto del entorno laboral. Solo el 43% afirma sentirse completamente visible en todos sus entornos profesionales.
Esta realidad evidencia que muchas personas siguen gestionando qué comparten, con quién y en qué contexto, en función de la seguridad psicológica que perciben dentro de la organización. El informe también muestra diferencias dentro del propio colectivo: los hombres gays presentan los niveles más altos de visibilidad completa, con un 57%, seguidos de las mujeres lesbianas, con un 52%, mientras que las personas bisexuales registran el dato más bajo, con un 22%.
La edad también introduce diferencias relevantes en la visibilidad del colectivo. Según el estudio, las personas LGTBQI+ más jóvenes presentan mayores dificultades para salir del armario en el entorno laboral, no por una menor disposición a hacerlo, sino por la mayor incertidumbre y menor estabilidad asociadas a las primeras etapas profesionales. En concreto, el 44,6% de las personas de entre 19 y 25 años y el 42,4% de quienes tienen entre 26 y 35 años comparte su identidad con todo su entorno laboral o estudiantil, frente al 61,8% de las personas de entre 36 y 45 años.
El liderazgo visible como palanca de cambio
El estudio también destaca el impacto del liderazgo visible. Actualmente, el 40% de las empresas cuenta con personas LGTBQI+ visibles en posiciones de responsabilidad. En estas organizaciones, el conocimiento y la sensibilización sobre la realidad del colectivo aumentan un 24%, la visibilidad interna crece un 16% y las experiencias de discriminación en el desarrollo profesional se reducen un 22%.
Además, la presencia de referentes LGTBQI+ en puestos de liderazgo mejora un 50% la aplicación efectiva de las políticas de diversidad y aumenta la sensación de seguridad, incluso cuando no existen otras medidas aplicadas. No obstante, el informe subraya que la visibilidad debe ir acompañada de políticas explícitas, formación y medidas que garanticen la inclusión real en todos los niveles de la empresa.
“Los datos del estudio demuestran que la diversidad impacta directamente en el talento, la innovación y la competitividad de las empresas. Para ISDI, acoger este encuentro supone contribuir a una conversación necesaria sobre cómo formar líderes capaces de construir entornos laborales más inclusivos, seguros y preparados para el futuro”, señala Alejandro Molpeceres, Talent Growth Director en ISDI.
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