El BdE prevé que el Mercosur saque más provecho que la UE del nuevo comercial, aunque España saldrá ganando

El Banco de España estima que el Mercosur se beneficiará más que la Unión Europea con el acuerdo comercial del 1 de mayo. En Europa, España y Portugal serán los más favorecidos por este tratado.

"Los efectos cuantitativos no serían muy elevados para la UE, pero sí para el Mercosur", ha explicado Juan Carlos Berganza durante la presentación del 'Informe semestral de Economía Latinoamericana' tras haber apuntado al hecho de que las exportaciones del Mercosur hacia la UE son superiores a las que se producen en sentido inverso.

El banco central prevé que el tratado reduzca el arancel medio a los productos de la alianza latinoamericana compuesta por Brasil, Argentina, Uruguay, Bolivia y Paraguay del 10,8% al 1%, aunque con dispersión para cada país y sector.

España y Portugal son los países de la UE que más se verán beneficiados de la aplicación del acuerdo por el comercio que ya tienen con la región. Así, el arancel promedio de España caerá del 9,1% al 1,1%, con el vino y el aceite de oliva como unos de los bienes más favorecidos.

A nivel general, los productos manufacturados europeos, como maquinaria, electrodomésticos, aeronaves y medicinas, se verán beneficiados frente a sus competidores internacionales, pero también sectores como el de ropa y calzado. Igualmente, permitirá al club comunitario reducir su dependencia de China para el suministro de materias primas críticas.

Javier Pérez ha reseñado que las principales ventajas para los europeos se daría en el comercio de servicios, no tanto el de bienes, así como por la mayor seguridad jurídica y la apertura de la contratación pública a las empresas europeas.

De su lado, Mercosur obtendría una ventaja arancelaria en áreas como las exportaciones alimentarias, algunos productos animales y vegetales, calzado y los minerales. Este dinamismo podría reforzar los intercambios dentro del propio Mercosur, que cuenta con unos flujos menores de lo esperado para un bloque comercial.

Asimismo, en un contexto en el que la dependencia del dólar podría ser interpretada como un riesgo, el BdE ha constatado las recientes iniciativas latinoamericanas para que el euro penetre en el sistema financiero, con emisiones y transacciones realizadas en esta moneda.

GUERRA DE IRÁN

El estudio también ha analizado el impacto de la guerra de Irán y ha concluido que ha alterado el panorama financiero de la región mediante la depreciación de las principales divisas, lo que revertió la apreciación que venían sufriendo hasta febrero.

No obstante, esta tendencia empezó a darse la vuelta en el último periodo analizado por el BdE, comportamiento paralelo al observado en las bolsas. En cualquier caso, la evolución "no ha sido tan agresiva" como la vivida con el estallido de la crisis de 2008.

Las expectativas de inflación han repuntado en el corto plazo, pero no se han visto tan afectadas ni en el medio ni largo, pese a que los analistas ya están descontado un mayor encarecimiento de precios y menos crecimiento.

2025 y principios de 2026 fue un periodo de "resiliencia en la región", incluido para la banca, gracias a que el crecimiento del PIB fue superior a lo previsto a pesar del 'shock' arancelario de Estados Unidos. El caso de México es paradigmático tras cerrar 2025 con un avance "muy moderado" del 0,8%, pero muy por encima de lo esperado inicialmente.

La inflación de servicios se mantiene muy fuerte y condiciona el índice general, al tiempo que la subyacente sigue tenaz. Para combatirlo, países como Colombia y Brasil aplican políticas monetarias "muy restrictivas". En cambio, el resto de bancos centrales tienen niveles más neutros.

La guerra en Oriente Próximo va a tener un efecto diferenciado sobre los países en función de su posición exportadora e importadora de materias primas. Así, en cuanto a energías, Perú y, sobre todo, Chile, saldrán perjudicados en su balanza comercial, a diferencia de Colombia, México o Brasil.

Sin embargo, el daño sobre la balanza por el factor energético se verá compensado en Perú y Chile por la revalorización de los futuros de metales como el cobre o el oro.

"La recaudación fiscal relacionada con las materias primas va a ser considerablemente superior", ha asegurado Eva Ortega, que ha añadido que esto dará un "colchón fiscal" a los gobiernos para costear medidas de apoyo a hogares y empresas.

El BdE cree, aun así, que hay un 72,6% de probabilidades de que Brasil exceda sus actuales niveles de deuda a diez años vista, con el caso de México ascendiendo al 81%. El de Colombia es del 23,4%.

A la vez, la decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos de dejar sin efecto buena parte del paquete arancelario impuesto por el presidente Donald Trump beneficiará principalmente a Brasil, ya que deja sus productos en práctica igualdad con sus competidores norteamericanos.

El arancel efectivo a Brasil caerá ahora del 26% al 12% frente al 5% de México, que antes estaba al 8%, y el de Argentina, que continuará en el 9%.

En resumen, el BdE cree que América Latina llega a 2026 con "fundamentos más robustos" que en años pretéritos por un entorno de precios de materias primas favorable y un sistema financiero estable.

"El shock geopolítico reciente, la persistencia de la inflación subyacente, las fragilidades fiscales y un entorno financiero más restrictivo conforman un escenario de mayores riesgos", ha indicado el informe, que ha recomendado a los gobiernos mantener la prudencia fiscal, la credibilidad monetaria, profundizar las reformas y gestionar eficazmente los recursos.

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