¿Por qué millones de personas odian su trabajo?

(Pablo Atela, Ph.D., Universidad de Deusto) Es paradójico que en la era del 5G, los viajes espaciales, el metaverso y la inteligencia artificial, las organizaciones sigan estructuradas bajo los principios de la teoría clásica de la administración de empresas de Henri Fayol y el Taylorismo –de Frederick Taylor– ambas teorías de finales del siglo XIX y principios del XX.

Bajo este esquema, unos pocos piensan y dan órdenes mientras que el resto –la gran mayoría– las ejecuta. Hace más de 100 años estos métodos tenían todo el sentido dado que el conocimiento era escaso y estaba en manos de una minoría. Pero ¿lo tiene hoy? A priori parece que no, aunque no deja de sorprender que todavía haya directivos de grandes compañías que promuevan ese modelo de gestión.

Eficiencia y control son la prioridad

Esta forma de organización supuso una innovación radical en su momento, ya que permitió organizar de forma eficiente a miles de trabajadores, muchos con escasa formación, llegados del campo a las ciudades en busca de sustento.

Nadie ha descrito mejor este esquema cuasimilitar de mando y control que el gran Charlie Chaplin en una de sus obras maestras: Tiempos modernos.

Escena en la fábrica, Tiempos Modernos (1936). Fuente: Charlie Chaplin Official Site, YouTube.

Este tipo de estructura organizacionales convierten a las personas en eslabones de una cadena de producción en la que el despliegue integral y completo del talento individual y colectivo es, simplemente, un mito. Russell Ackoff, experto en diseño organizacional, lo expresó de manera fulminante:

“Las máquinas y las personas se agruparon entonces en una red de tareas elementales dedicadas a la producción de un producto: la fábrica moderna. Sin embargo, en el proceso de mecanización del trabajo, hicimos que las personas se comportaran como si fueran máquinas. Deshumanizamos el trabajo.”

¿A dónde nos lleva todo esto? A que millones y millones de personas en todo el mundo odien su trabajo.

Todos somos emprendedores

Desarrollar y desplegar el talento es consustancial con el hecho de ser humanos. Pero diseñar la estructura organizacional con base en los que piensan frente a los que ejecutan dificulta enormemente que se consigan, a la vez, los objetivos de supervivencia y crecimiento de las organizaciones y los de satisfacción y desarrollo del talento de los trabajadores.

Para salir de esta paradoja proponemos utilizar una de las máximas del pensamiento sistémico: “La estructura condiciona el comportamiento”. Es decir, si quieres cambiar el comportamiento de los individuos pertenecientes a un sistema humano, tienes que cambiar el diseño estructural de ese sistema.

Lecciones de un Nobel

“Todos los seres humanos somos emprendedores”. La frase es del economista Muhammad Yunus, Premio Nobel de la Paz en 2006 por su contribución al desarrollo social a través del Banco Grameen, el banco para los pobres, del que fue cofundador. La propuesta de valor de este banco se basa en los microcréditos otorgados en su inmensa mayoría a mujeres. Pretendía que fueran la chispa capaz de cambiar la vida de las personas, ayudándoles a salir del círculo de la pobreza al convertirse en emprendedoras.

Yunus, que en 2012 fue considerado por la revista Fortune como uno de los 12 grandes emprendedores de la época, afirma que los seres humanos hemos perdido el espíritu emprendedor “porque nos convertimos en trabajadores y nos pusieron un sello: tú eres trabajo”.

Por tanto, no se trata de pedir a las personas que cambien individualmente, sino de diseñar una estructura organizacional que facilite determinados comportamientos.

Contar con las personas cambiando el modelo de liderazgo

Ahora la pregunta es: ¿y si el intraemprendimiento –esto es, el acto de diseñar y promover una cultura emprendedora en el interior de una organización existente– pudiera ser el motor fundamental para el desarrollo del talento individual y colectivo en las organizaciones?

Una organización intraemprendedora es aquella que pone a disposición de sus trabajadores espacios para:

  • Poner en cuestión los procesos imperantes.

  • Proponer y desarrollar iniciativas que trasciendan el día a día, participando de forma activa en ellas.

  • Desarrollarse como personas, aportando a la organización todo su talento.

  • Incluso, idealmente, las personas y equipos deberían poder formar parte de este proceso de rediseño e innovación organizacional.

En definitiva, y tal y como propone el experto en gestión empresarial Peter Senge, se trataría de abrir y desarrollar los espacios para que cada persona trabajadora pueda ser líder, saliendo del habitual error de llamar líder al jefe. Algo que con frecuencia no es cierto.

Aunque es cierto que muchas empresas cuentan con infinidad de iniciativas, métodos y propuestas que persiguen atraer, desarrollar y mantener el talento, rara vez se cuestionan hacer cambios en su estructura organizacional. Si damos por buena la propuesta de que para cambiar el comportamiento de las personas se debe cambiar el marco de la estructura social en la que se desenvuelven, proponemos también aplicarlo al diseño de las organizaciones.

No es cuestión de maquillar el organigrama o dedicar unos cuantos recursos a programas de formación que, por sí mismos, no provocan transformaciones relevantes en la empresa. Hablamos de rediseñar la estructura organizacional y de relaciones, de modo que no se basen exclusivamente en el diseño taylorista clásico del que hemos hablado más arriba.

Si asumimos que las personas son emprendedoras por naturaleza, cada organización debe buscar su propio camino de transformación cultural para que el talento pueda desplegarse y desarrollarse más allá del mero cumplimiento de las instrucciones y órdenes recibidas.

No podemos seguir permitiendo que millones y millones de personas odien su trabajo.

Pablo Atela, Ph.D., Profesor Doctor Deusto Business School, Universidad de Deusto

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

The Conversation

Tu opinión enriquece este artículo:

Amazon, la empresa de comercio electrónico más innovadora según los consumidores

El Índice Español de Innovación (ÍEI) de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M), ha reconocido a Amazon como la empresa más innovadora del comercio electrónico en España por cuarto año consecutivo, consolidando esta posición gracias a una subida mejora de 2,7 puntos con respecto al año pasado (del 74,5 en 2024 a 77,2 en 2025). El estudio analiza 131 empresas de 21 sectores y representa más del 70 % del consumo de los hogares españoles. 

Claude, ChatGPT, Cursor y otros agentes de IA ya pueden crear y gestionar contenido en sitios WordPress.com

WordPress.com, plataforma de hosting y líder en creación web propiedad de Automattic, anuncia la incorporación de capacidades de escritura a su servidor MCP (Model Context Protocol). A partir de ahora, los agentes de inteligencia artificial compatibles, como Claude, ChatGPT o Cursor, pueden crear, editar y gestionar contenidos directamente en sitios WordPress.com a través de conversación natural y siempre bajo la supervisión del usuario.

El 98% de las familias españolas supervisa las compras online de sus hijos e hijas adolescentes, según un estudio de Fad Juventud y Amazon

Fad Juventud y Amazon presentaron los resultados del estudio "Consumo online en familia", que examina el consumo online y los hábitos de compra en familias españolas con adolescentes de 12 a 17 años. Con una muestra de 1.032 padres y madres en España, la investigación revela que las familias españolas supervisan prácticamente la totalidad de las actividades de compra de sus hijos a través de distintos mecanismos, con el 98,1% monitorizando las compras online. 

7 de cada 10 españoles viajará esta Semana Santa y casi la mitad recurrirá a sus ahorros para pagar sus escapadas (que costarán de media 598 euros)

Las vacaciones de Semana Santa se consolidan como uno de los principales periodos de viaje para los españoles, pues aprovechan estos días para realizar escapadas y desconectar antes de la temporada estival. Tal es así que 7 de cada 10 españoles (70,1 %) tienen previsto viajar durante estas fiestas, frente a un 3,9 % que afirma que no podrá hacerlo por no disponer de vacaciones. 

Éste sitio web usa cookies, si permanece aquí acepta su uso. Puede leer más sobre el uso de cookies en nuestra política de cookies.