El próximo 1 de abril es el primer aniversario de la aprobación de la Ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio de Alimentos.
Muchas de sus obligaciones para empresas y establecimientos, como elaborar planes de prevención y aplicar una jerarquía de prioridades para prevenir el desperdicio, comienzan a ser de obligado cumplimiento este mes de abril.
Según la última encuesta de Too Good To Go, la mayor app que lucha contra el desperdicio de alimentos en el mundo, aunque solo 1 de cada 2 españoles sabe que se aprobó dicha ley, el 99% de los encuestados apoya esta nueva regulación que tiene como objetivo poner freno a las cifras de desperdicio de comida en el país.
Si bien es cierto que aún 3 de cada 4 españoles señalan que no conocen todos los detalles de esta ley, los conocimientos que tienen sobre la misma se traducen en un respaldo social unánime a la nueva normativa refleja una mayor sensibilización y un gran compromiso por la gestión responsable de los alimentos y la reducción de pérdidas a lo largo de la cadena alimentaria. Además, el 43% considera que España está comprometida con la lucha contra el desperdicio.
Para profundizar en esta concienciación, la compañía ha preguntado también a sus usuarios la razón que les lleva a usar la app. Entre las razones, de cada 10 personas, 8 valoran el precio y el ahorro; 7 destacan la oportunidad de ayudar a que los alimentos no se desperdicien y 5 subrayan que así se genera un impacto positivo en la sociedad y el medio ambiente.
De la ley a la acción: prácticas sostenibles
Con motivo de la ley, cada vez más establecimientos en España adoptan medidas para minimizar las pérdidas de alimentos en buen estado, ajustando sus procesos y elaborando planes de prevención ante las nuevas obligaciones legales.
Too Good To Go refleja este cambio en la práctica. A través de su app miles de restaurantes, supermercados, hoteles, panaderías y otros negocios de alimentación dan salida a sus excedentes diarios de comida a través de Packs Sorpresa que los usuarios pueden comprar a precios reducidos hasta el 75%. De esta manera la compañía ayuda a los negocios a prevenir el desperdicio y redistribuir los excedentes como establece la nueva normativa, y los usuarios pueden ahorrar mucho dinero mientras adquieren comida de calidad.
En los últimos dos años, la plataforma ha visto un crecimiento del 30% de establecimientos de hostelería y un incremento de más del 25% de nuevos supermercados sumándose a la app para dar salida a sus excedentes. Asimismo, en los dos últimos años la app ha salvado casi la misma cantidad de Packs Sorpresa que en los cinco primeros años de su actividad en España, entre septiembre de 2018 y 2023. En 2023 llevaba salvados 17 millones de Packs Sorpresa y en 2025 cerraba el año superando ya la cifra de 32 millones de Packs Sorpresa desde su lanzamiento, lo que evidencia un compromiso creciente de los negocios con prácticas más responsables.
Además, para seguir ayudando a los negocios ante la nueva normativa y seguir dando más opciones para evitar el desperdicio, la compañía ha lanzado recientemente Donations+, una plataforma que permite conectar a negocios de alimentación con entidades benéficas, digitalizando y facilitando los procesos de donación de excedentes haciéndolos más eficientes, trazables y transparentes.
“El primer aniversario de la Ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio de Alimentos es una oportunidad para que la normativa se traduzca en acciones concretas en el día a día. Aunque muchos españoles aún desconocen los detalles de la ley, el respaldo social refleja un creciente compromiso colectivo con la reducción de pérdidas y la gestión responsable de los recursos”, asegura Victoria Albiñana, responsable de Relaciones Institucionales y Asuntos Públicos de Too Good To Go en España y Portugal.
Implicaciones de la Ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio de Alimentos
- Para cumplir con los objetivos de reducir el desperdicio de alimentos —disminuir en un 50% la comida desperdiciada per cápita en la venta minorista y el consumo, y en un 20% durante la producción y distribución para 2030—, la ley establece las siguientes obligaciones:
Todos los actores de la cadena alimentaria deben disponer de un plan para prevenir pérdidas y el desperdicio de alimentos. - Aplicar una jerarquía de prioridades frente al desperdicio alimentario que priorice, en primer lugar, la prevención y, posteriormente, el consumo humano de los excedentes, ya sea mediante la donación o su redistribución a través de otras iniciativas. Si no es posible, el siguiente paso sería destinar a alimentación animal o generar subproductos industriales; y reciclar los residuos o aprovecharlos energéticamente mediante biogás o combustibles.
- Establecer acuerdos con organizaciones sociales y bancos de alimentos para facilitar la donación de excedentes.
- Cumplir con requisitos específicos para hostelería, como ofrecer a los clientes la opción de llevarse la comida que no han consumido.
- Seguir buenas prácticas, con incentivos para su aplicación y un régimen sancionador para quienes no cumplan estas obligaciones.