El mercado madrileño se divide entre un 17% que busca alquiler y un 19% que desea comprar

Según Fotocasa Research, la participación en el mercado de vivienda en Madrid alcanzó el 31% en 2026. Esta cifra supera en tres puntos a la de 2024 y se sitúa tres puntos por encima del promedio nacional actual.

Hay que recordar que la cifra corresponde a los madrileños mayores de 18 años que han llevado a cabo alguna acción inmobiliaria —bien de oferta o de demanda; en la compraventa o en el alquiler—en los últimos doce meses. Por otra parte, este repunte de la participación se aproxima aún más a los registros del año 2022, cuando el porcentaje alcanzó el 32%.

El alquiler recorta distancias respecto a la compraventa 

Es sabido que el mercado de la vivienda en Madrid presenta un elevado volumen de actividad relacionada con la compraventa, con un peso en conjunto por encima de las actividades relacionadas con el alquiler, lo cual parece mostrar una preferencia por la propiedad sobre el alquiler en el ámbito de esta comunidad. Sin embargo, los datos recogidos en 2026 revelan una aproximación en la participación en ambos sectores.

De este modo, mientras que la compraventa se mantiene en el mismo porcentaje alcanzado el año anterior (19%), el alquiler se incrementa en un punto porcentual, subiendo del 16% de 2025 al 17% de doce meses más tarde. Es decir, hablamos de una distancia que se ha recortado hasta los dos puntos porcentuales. Es importante recordar, en este sentido que ya el año anterior el mercado del arrendamiento había crecido otro punto porcentual (del 15% al 16%), con lo que podríamos hablar de la consolidación de una tendencia que parece haberse detenido en el caso de la compraventa.

"Madrid vuelve a demostrar que es un mercado con una gran vitalidad, situándose tres puntos por encima de la media nacional con un 31% de participación. Lo más relevante de esta radiografía es la capacidad de absorción que está mostrando la capital: mientras que en otras regiones la demanda inefectiva crece, en Madrid vemos un trasvase hacia la efectividad. El hecho de que los compradores que logran cerrar su operación hayan subido del 3% al 5% nos indica que el mercado madrileño, pese a la tensión de precios, sigue ofreciendo seguridad y dinamismo a quienes tienen capacidad financiera. Por otro lado, asistimos a una aproximación histórica entre el alquiler y la compra. El mercado del arrendamiento en Madrid ha encadenado dos años de crecimiento constante hasta situarse en el 17%, estrechando la brecha con la propiedad a solo dos puntos. Esta tendencia refleja una realidad social: ante la dificultad de ahorro para la compra, el alquiler se consolida como la vía principal de acceso, incluso con el auge del alquiler de habitaciones, que ya supone el 3% de la actividad”, explica María Matos, directora de Estudios de Fotocasa.

Cuando se analizan las cifras desde la óptica de las acciones (una o varias) llevadas a cabo por los madrileños en los doce meses anteriores, se observa que quienes efectivamente han adquirido un inmueble suben de manera significativa, pasando del 3% al 5%. Por su parte, los que han buscado un inmueble en propiedad, pero aún no han materializado su propósito bajan de formar apreciable, del 15% al 13%.

Estos movimientos de los porcentajes en ambos espectros indican un descenso de la demanda no efectiva en favor de la que sí se materializa. En este sentido, el continuo aumento de los precios del alquiler en la Comunidad de Madrid parece haber sido asimilado por el mercado, que pese a esta circunstancia ha reaccionado de forma positiva en el último año. Si ponemos el foco en los porcentajes de venta o intento de venta, comprobamos que mientras que la venta efectiva se mantiene en el 2%, si bien con tendencia al alza, la inefectiva sube del 1% al 2%, invirtiendo así el camino realizado el año anterior.

En cuanto al arrendamiento, los que han alquilado en los últimos doce meses una vivienda para vivir en ella como inquilinos suben del 4% del año anterior al 6% de febrero de 2026. Por el contrario, los que han buscado alquilar un inmueble para habitar en él y aún no han materializado sus propósitos se mantienen en el 6%.

También llama la atención el hecho de que los que han alquilado una habitación en un piso compartido para vivir en ella como inquilino aumentan del 2 % al 3 %.