¿Récord a la vista? El oro recupera su trono como refugio ante la incertidumbre de mayo

“Cuando aumenta la incertidumbre, el interés por el oro se intensifica y eso termina trasladándose a su comportamiento en los mercados”, señala Seamus Fahy, Managing Director de Madrid y Barcelona Gold.

Tras las fuertes correcciones registradas desde marzo, cuando el precio de la onza cayó por debajo de los 3.900 euros, el oro vuelve a situarse por encima de los 4.000 euros en un contexto marcado por la inflación, la incertidumbre geopolítica y la volatilidad de los mercados financieros. 

El precio del oro continúa este mayo recuperando parte del terreno perdido durante las últimas semanas y vuelve a moverse en torno a los 4.000 euros por onza, consolidando así una tendencia de fondo alcista en un contexto marcado por la inflación, la incertidumbre geopolítica y la volatilidad de los mercados financieros.

Aunque el pasado viernes el metal registró una ligera corrección en la apertura de la sesión, el oro mantiene su fortaleza tras varios meses de elevada tensión en los mercados. Después de la fuerte caída registrada en marzo el precio ha logrado recuperar posiciones pese a las nuevas correcciones registradas entre finales de abril y comienzos de mayo. 

Desde Madrid Gold y Barcelona Gold, filiales de Madrid Vaults y Barcelona Vaults especializadas en la compra y venta de metales preciosos, señalan que el interés por el oro físico continúa creciendo en España pese a las fluctuaciones puntuales del mercado y el oro ha reforzado nuevamente su papel como activo refugio, concentrado el interés de inversores que buscan preservar valor y estabilidad a largo plazo. 

“Cuando aumenta la incertidumbre económica y financiera, el interés por el oro se intensifica y eso termina reflejándose en el comportamiento del mercado”, explica Seamus Fahy, Managing Director de ambas compañías. 

El oro vuelve a recuperar terreno  

La fuerte corrección registrada en marzo llevó al oro temporalmente por debajo de los 3.900 euros por onza y puso fin a varios meses de subidas muy aceleradas. Sin embargo, el metal consiguió recuperar parte del terreno perdido durante abril y, tras una nueva caída a comienzos de mayo, ha vuelto a acercarse a la barrera de los 4.000 euros por onza. 

Según datos del World Gold Council, el precio del oro llegó a registrar un incremento interanual del 44% en 2025, impulsado principalmente por el aumento de la demanda inversora y el interés por activos considerados defensivos en un contexto de elevada incertidumbre económica. 

“La corrección registrada en marzo entra dentro de los movimientos habituales del mercado y no altera la tendencia estructural de fondo. El interés por el oro sigue siendo sólido y cada vez vemos más demanda en España”, añade Fahy. 

La volatilidad financiera refuerza el atractivo del oro 

El comportamiento reciente del oro también está estrechamente ligado a la situación financiera internacional. En los últimos meses, los mercados han atravesado episodios de elevada volatilidad, con correcciones puntuales en índices como el S&P 500 y fuertes movimientos en otros activos como las criptomonedas. 

Este escenario ha reforzado el atractivo de activos tradicionalmente considerados más estables, como el oro físico. La tendencia también se refleja en la estrategia de distintos bancos centrales. Países como Polonia o China han incrementado sus reservas de oro durante los últimos años con el objetivo de reforzar la estabilidad de sus carteras en un contexto internacional marcado por la incertidumbre. 

En este contexto, el oro continúa consolidándose como una de las principales alternativas para los perfiles inversores que priorizan la preservación de valor y la estabilidad en el largo plazo. “Cada vez que aumenta la volatilidad en los mercados, el interés por activos refugio como el oro vuelve a crecer. Es un patrón que se repite históricamente en distintos ciclos económicos”, concluye Fahy.