Entre los aspectos sobre los que los hombres pueden actuar, la alimentación ocupa un lugar relevante. Seguir un patrón dietético equilibrado no solo contribuye al bienestar general, sino que también puede influir en distintos parámetros seminales asociados a la fertilidad masculina.
Un contexto en el que algunos nutrientes desempeñan un papel especialmente destacado, siendo el ácido fólico uno de ellos. “El ácido fólico participa en la producción de espermatozoides y en los procesos de replicación celular. Por ello, resulta especialmente importante para mejorar parámetros como la concentración y la morfología espermática”, explica la Dra. Rocío Rivera, directora del laboratorio de andrología de IVI Valencia.
Junto a ello, los antioxidantes —presentes principalmente en frutas y verduras— son fundamentales porque ayudan a combatir el estrés oxidativo, uno de los factores que pueden afectar negativamente a la calidad seminal. “Los antioxidantes contribuyen a reducir el estrés oxidativo, lo que favorece que los espermatozoides presenten una mejor morfología y motilidad”, añade la doctora Rivera.
Otro grupo de nutrientes de interés son los ácidos grasos omega-3, presentes en alimentos como el pescado azul y los frutos secos. “Los ácidos grasos son componentes clave de la membrana del espermatozoide. Aportan fluidez a esta estructura, lo que facilita una mejor movilidad espermática”, señala la doctora.
Frente a estos alimentos, los especialistas recomiendan limitar el consumo de otros, como los ultraprocesados, que suelen aportar grasas trans, aceites refinados y azúcares añadidos. Asimismo, aconsejan evitar el alcohol y moderar la ingesta de cafeína. “Cuidar la alimentación y mantener hábitos de vida saludables puede contribuir a mejorar la calidad seminal y, con ello, favorecer las posibilidades de lograr un embarazo”, concluye Rivera.
En este sentido, la fertilidad masculina también se construye a través de pequeños gestos cotidianos. Adoptar hábitos más saludables no solo repercute en la salud general, sino que puede convertirse también en un aliado en el camino hacia la paternidad.