La esencia de Galicia, entendida como tradición, producto y origen, cobra una nueva dimensión en Olar, el nuevo espacio privado del reconocido Grupo O’Grelo. Este grupo se ha consolidado como un referente de la cocina gallega en Madrid, destacando tanto por la calidad de su producto como por el respeto a la tradición en sus recetas. Sus raíces están profundamente ligadas a la gastronomía gallega, algo que también se refleja en su identidad.
Ubicado en la calle Fernán González, 48, en pleno corazón de Madrid, Olar nace con un objetivo claro: ofrecer una experiencia gastronómica íntima, personalizada y profundamente emocional. Olar no es solo una apertura, sino la evolución natural de una trayectoria consolidada. Un espacio único que apuesta por una forma diferente de vivir la gastronomía, donde
El sabor de la costa atlántica
Olar by O’Grelo propone un recorrido por los sabores del océano según la temporada, donde destaca la calidad del marisco y la variedad de producto. A esta propuesta se suma su reconocido Cocido Gallego Origen, elaborado lentamente al horno de leña, junto a platos icónicos como el pulpo, la vaca gallega o el pollo de corral, entre otros. Además, el espacio se distingue por su servicio totalmente personalizado y por la cocina en directo, que convierten la visita en una experiencia completa: empieza mucho antes de sentarse a la mesa y, como toda buena historia, se recuerda mucho después de terminar.
El legado familiar
El origen de Olar está profundamente ligado a la historia familiar procedentes de Valeira, una pequeña aldea del interior de Lugo hace ya más de 40 años. Allí, la cocina era el centro de la vida: un espacio donde la abuela reunía a toda la familia y cocinaba con producto de temporada, respetando los tiempos y la naturaleza. Así, se ha convertido hoy en uno de los grandes referentes de la gastronomía gallega en la capital.
Una obra a en tres actos
Este espacio está pensado para acoger a grupos reducidos que buscan privacidad y una propuesta gastronómica adaptada a cada ocasión. El espacio adapta su propuesta en función de la cantidad de clientes para ofrecer siempre la mejor experiencia. Por ello, cruzar su puerta supone entrar en la experiencia Olar, que se desarrolla en tres actos:
• Una bienvenida refrescante: la experiencia comienza alrededor de la barra, donde los clientes disfrutan de un cóctel y un pequeño aperitivo que marca el inicio, con sabores pensados para abrir el apetito y acompañar el momento.
• El fuego: la leña se enciende y los ingredientes empiezan a cocinarse a la vista de todos, convirtiendo la preparación en parte de la experiencia.
• La mesa: es el centro de todo. El lugar donde se comparte, se conversa y se disfruta, dando sentido a toda la experiencia.
Un homenaje al producto
La experiencia comienza con clásicos como la ensaladilla rusa, la empanada de bonito o el pulpo a la gallega, junto a mariscos como la gamba de Huelva, el buey de mar, la nécora o el camarón. Todo ello se puede acompañar con pescados frescos de lonja o carnes como el entrecot o el chuletón de rubia gallega a la brasa.
En conjunto, una propuesta amplia y versátil que combina mar y tierra, pensada para adaptarse a diferentes gustos y momentos, siempre con el foco en el producto y el sabor. Esta variedad de producto hace de Olar un hogar que permite conectar, de compartir y de crear recuerdos alrededor de la mesa.